The Point
Hacía ya un tiempo que no me dedicaba a escribir.
Vengo asumiendo que, sinceramente, para mí escribir es una terapia y lo hago en especial cuando me siento como una mierda (que no es –exactamente- el caso ahora mismo, pero que bueno, no estoy en mi mejor momento).
Imagino que este tiempo sin escribir ha sido por dos cosas: la primera, porque no lo necesitaba, y la segunda, porque cuando lo empecé a necesitar nuevamente, no quería afrontar el problema.
No sé… Qué quieres que te diga…
Últimamente mi cabeza está llena de malos pensamientos. En general casi todos ellos referentes a la porquería de vida que tenemos y la bazofia de mundo que habitamos. Toda una iluminación, lo sé, como si nadie más lo pensara…
Y el hecho es que al final llegas a la conclusión de que realmente la vida es un cúmulo de malos momentos con algún par de momentos estelares que te dan fuerzas en extrañas ocasiones…
Estuve meditando al respecto de la inmortalidad… De hecho, lo que antes se me antojaba una bendición, es hoy por hoy, el peor castigo que me podría acontecer. La inmortalidad está muy bien cuando todo va genial, pero no nos engañemos… La vida es una porquería, así que antes se acaba, mejor. A qué alargar los trámites.
No digo que la vida no tenga sus cosas buenas, pero en mis momentos de bajón, tiendo a pensar que cuanto antes se finiquite, antes me quedo en paz. Llevo ya veintiocho años sobre la faz de la tierra. La mayor parte de ellos los he dedicado a estudiar. El resto a trabajar, y ahora a pagar facturas (y a intentar estudiar a ratos). Y pienso… Joder… Si los próximos 70 años de mi vida van a ser así… Coño, te juro que no los necesito.
No me suicido porque soy cobarde, claro. Y porque me figuro que en el fondo creo que no vale la pena y que aunque suena a tópico, la vida es una y hay que vivirla. Dice Nashiel total, tiempo de morirte siempre lo tienes. Aunque a veces pienso, si mañana no me despertara, tampoco me importaría (eso sí, que no me duela). Aunque a ver quien cuida a mis gatos.
Cuando me pongo así, los amigos intentan que me enfoque en las cosas buenas y maravillosas que tengo… Se refieren claro a ellos (Grunttt, y poca gente más, Nashiel y bueno… me sobran tres dedos, aunque sé bien qué hacer con ellos), al piso, al buen trabajo y tal… Pero, joder… Lo que más quiero en este mundo, no lo tengo.
Sí, soy una romántica empedernida. My fault. Guilty indeed. Ya no se lleva esto, ¿sabéis? Aunque quizás no es que sea un “ya no se lleva” si no un “nunca se llevó”.
Para cuando tenga hijos, he tomado una resolución: nada de libros de cuentos y pelis románticas… No. En su lugar: biografías de los dictadores más reputados de la historia y pelis porno… Y con suerte tendrán una visión mucho más realista de la vida que le espera fuera del jardín de infantes. Porque… La vida no es fucking pink. Es jodidamente negra, o marrón en el mejor de los casos (caqui o rojo oscuro, dependiendo del estado de los intestinos de cada uno).
Me aburre empezar las cosas una y otra vez… Y otra… Y otra… Y otra… Todo el mundo dice que si uno se cae, se levanta y punto… Sí claro, pero cada vez que te levantas tienes una nueva cicatriz… Y quizás la próxima vez que te caigas te dele más… ¿Nadie lo ha pensado?.
Recordemos por un momento a Humpty Dumpty, el pobre huevo de Alicia en el País de las Maravillas, que se cayó (por gilipollas) de un muro… Y tuvieron que recomponerlo con pegamento… O los ciudadanos de la ciudad de porcelana de El Mago de Oz…. Por más que intentes pegar algo, a bien que lo hagas, siempre queda la marca… Y a la larga, pierdes cachitos.
Cuando me siento así, acabo cayendo en la autocompasión y me siento impotente… Y me toca la moral cosa mala, porque incluso pierdo la poca fe que tengo en mí misma…
El otro día hasta pensé que tal vez a Grunttt le molestara… Estos días he estado pensando que cuando me rompo en cachitos, al final siempre recurro a él para que me ayude a recomponer las piezas otra vez. A veces tengo la sensación de que ya no sé hacer nada sola, o que si hago las cosas solas no van a salir bien.
Me molesta eso. Me molesta depender… Pero cuando estoy sola delante de las decisiones parece que no hago más que dar vueltas en círculo. A veces sé que hablo con él esperando que me diga la frase mágica “todo saldrá bien”, “todo se va a solucionar”… Pero muchas veces no la oigo, porque no me va a mentir.
Cuando hablo con Grunttt sobre mis problemas triviales, que siempre son los mismos, es decir: las cosas que no puedo solucionar por mí misma, que no son (por lo general) ni dinero, ni trabajo, ni alojamiento, ni estudios; si no “mi corazón partido” como diría Alejandro Sanz (impresionante que mencione a ese tío en mi blog); muchas veces las conclusiones que saco no son muy útiles.
Pero algunas veces veo la luz.
Por ejemplo…
Yo creo que (y esto con cualquier cosa que uno quiere) todo se puede conseguir en esta vida. Metas realistas claro. Supongo que los tios entran en este apartado, porque como los pobrecitos son más simples que el mecanismo de un chupete… Pues bueno, ya sabemos todos de qué pie cojean….
El caso es que con paciencia y esfuerzo todo se consigue… La cuestión principal, pues, no es “¿voy a conseguir lo que quiero?”. Si no: “¿vale la pena el esfuerzo?”.
Sí señor, ésa es la pregunta.
Muchas veces utilizamos frases de estas hechas, que no nos paramos a analizar lo que quieren decir. Forman parte del vocabulario habitual y punto… Pero la frase “Vale la pena…” es digna de análisis… Porque en el fondo no viene a reflejar ni más ni menos esa lucha interna sobre pros y contras que se colocan en una balanza.
Quizás puedes conseguir que vuelva contigo el amor de tu vida. Quizás puedes conseguirlo arrastrándote, sufriendo en silencio, escondiendo partes de ti misma, negando otras tantas… Haciendo sacrificios importantes… Siendo paciente, dando tiempo… Pero… ¿Vale la pena?
¿Vale eso tanto la pena? ¿Todos tus llantos? ¿Toda la amargura? ¿El desánimo y la desesperación?
Y yo, sinceramente no lo sé.
A veces pienso que sería más feliz como algunas de esas chicas que van a tío por noche y si te he visto no me acuerdo. Coñe… ¿Por qué habré salido yo tan chapada a la antigua?
No sé, estoy confusa. Y leer “Strangers in paradise” no me ayuda mucho, la verdad.
No sé porqué me tengo que esforzar yo, en ayudar a nadie… Si nadie me ayuda a mí. Preocuparse por la otra persona, ya no está de moda. Cuidar a otro no está de moda. Sacrificarse por otro, no está de moda.
La cuestión es, está de moda el egoísmo.
Me toca lo indecible la moral, que sea tan condenadamente retorcida en algunas cosas… Y tan jorobadamente cándida en las que quizás de verdad importan. Parece mentira. Veintiocho años de bofetones, y aun no he aprendido esta lección.
Y lo único que sigo pensando es… ¿Vale la pena?
Por cierto, para colmo hoy Grunttt me ha dicho que ha descubierto mi primera cana… Hay que joderse…
Sobre llovido, mojado…

Ayns señor…. ves el poder del amor alma de cántaro??? Un día eres la persona más feliz de la tierra y crees que todo está perfecto y que tu vida es como querías que fuera exactamente…y al día siguiente desaparece el amor y ya todo eso que no es amor y forma parte de tu vida carece de la más mínima importancia para dejar paso al vacío inmenso que deja un corazón roto….entonces cuando preguntas vale la pena sufrir por amor?? claro que vale la pena, aunque sea solamente por no tener ese vacío dentro…
Ahora bien, hay que luchar por cualquier amor?? sinceramente creo que no, sólo se debe luchar por quien lo merece…pero claro cuando una está enamorada es incapaz de diferenciar el amor que merece lucha del que merece pudrirse en la más oscura de las mazmorras de Aguasdulces…
Y tranquila que en el mundo no reina el egoismo, sólo hay que saber a quien se acerca uno y aunque te empeñes en demostrar millones de veces que sólo te importas tu, las dos sabemos que no es cierto…alguien egoista es incapaz de amar a otra persona que no sea ella misma….y no se porque me da a mi que ese no es tu caso.
En cuanto a que te gustaría ir a tio por noche….jajaja no puedes pq no eres así, así que nunca intentes ser alguien que no eres pq no serías feliz. Por tanto, lo que tienes que hacer es dejar pasar el tiempo como ha hecho todo el mundo alguna vez y que el cure las heridas sean del tipo que sean….que quedan cicatrices??? pues claro que quedan! pero son necesarias para que recuerdes cada una de las cosas que te va enseñando la vida, recuerda que tb tienes cicatrices de buenos recuerdos pero desgraciadamente de esas nos olvidamos y no deberíamos pq tb están ahí…
Ale y dejo de ponerme profunda….lo que tienes que hacer es venir para Alicante y pegarte una fiesta en condiciones.
Comment por nashiel — December 12, 2006 @ 9:01 am
Vuelvo a tener internet después de un mes sin conexión!! Que majetes los de Jazztel… en fin, vamos al turrón.
Como dijo Nietzsche, lo que no te mata, te hace más fuerte. En lo referente a si merece la pena el esfuerzo… estudiar, trabajar, nadie dijo que fuera fácil. Es más, si cuesta se valor más y cuando consigas tu objetivo y mires atrás te sentirás más orgullosa de ti misma cuanto más te haya costado. La prueba de ello es que si jugamos a un juego y es demasiado fácil enseguida nos cansamos, o bien incrementamos el nivel de dificultad. El ser humano necesita retos, y cuando ya lo tiene todo hecho busca nuevos retos. También es cierto que si los retos son excesivamente difíciles pueden producir frustración, y ésta, lejos de azuzar el ánimo de los espíritus luchadores, a menudo logra socavar los últimos reductos de fuerza de voluntad para continuar. Todo es encontrar el término medio, y tener en cuenta que no es una deshonra pedir ayuda a los amigos de vez en cuando.
Hablemos ahora del núcleo de tu mensaje. Últimamente he estado en plan eremita dedicado plenamente a mi proyecto, además de no tener internet y por lo tanto mi aislamiento era total, así que ya me contarás… Yo sabía que cierta persona se embarcaba en diciembre pero por tu mensaje intuyo que quizá por éste o tal vez por otros motivos, las cosas se han desarrollado peor de lo que suponias.
Llegamos al quid de la question, merece la pena luchar por conseguir el amor, si vas a sufrir cuando se acabe? Merece, merece. Y tal como ya te ha aconsejado alguien en el otro post, recuerda tambien los buenos momentos. Dices que los hombres somos simples… bueno tal vez tengas parte de razón, pero yo diria más bien que simplificamos las cosas, o que no las complicamos en exceso. Por qué te sientes tan genial cuando tienes amor y tan dramáticamente mal cuando no lo tienes? Todo es química, y todo es mente. Cuando estas enamorada tu cerebro envia mensajes químicos y eléctricos para que el cuerpo segregue ciertas sustancias, entre ellas la serotonina, que es una droga que produce sensación de euforia y bienestar, así que lo que te pasa es que estás con el mono. Y no se te ocurra pasar el mono comiendo chocolate, que también hace que produzcas serotonina. Cuando logres pasar el mono estarás bien. Yonki (y te lo digo desde el cariño e). PD: Tengo un libro tuyo y un gato de peluche que me despierta todas las noches maullando, cuando presente el proyecto (al fiiiiin) ya quedaremos para tomar un café y te los doy.
Dr Karl.
Comment por Dr Karl — December 12, 2006 @ 8:07 pm