El mundo según Ysondra

December 14, 2006

Dormida

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

(c) Lauren K Cannon - Mhoiishi

Se despierta, y contemplándose ante el espejo no ve más allá de sus ojeras y esas, las arrugas en su cara, marca de una noche de sueño en la cama.

No, no hay señal de descanso alguno en su rostro.

Gira su cara observando mejor las señales inequívocas de otra noche intranquila. La falta de calma empieza a mellar su cuerpo tanto como melló tiempo ha su espíritu. Pero no tiene más remedio que fingir y salir a la calle.

Sonríe ante el espejo. Sin gracia. Sin gana alguna. Quien no la conozca pensará que se trata de una sonrisa sincera, no así sus amigos. No hay brillo en su mirada cansada.

Otro día más lanza su ropa sobre la cama, no es más que una bola de tejidos arrugados que, además -y muy a su pesar-, tiene que planchar.

No, no son tareas placenteras de realizar a las seis y media de la mañana.

Mecánicamente se dirige a la cocina, enciende la plancha. Arregla su traje y se viste. Sin ánimo, sin emoción.

Dirige sus ojos a la cama vacía, ensimismada una vez más. No recuerda cuánto tiempo hace ya… Tal vez un mes… Y la mitad sigue tan hecha como siempre, perfecta, intacta.

Ya no duerme en “su” mitad de la cama, prefiere dormir en la mitad en que yaciera él. Absurda forma de tortura, pero, ¿no es acaso tortuoso el ser humano?

Ya está lista, ya está preparada. Viste su sonrisa por la calle como una máscara, como la ropa que, sin ser de su estilo, lleva cada mañana por imperativo profesional. Recoge una bolsa que había tendida sobre la cama.

Cruza el pasillo, abre la puerta y atraviesa el umbral, no sin antes echar un último y bucólico vistazo atrás. Cierra la puerta pasando la llave tras de sí.

Se encamina a la parada de bus como cada mañana.

Se sienta, mientras coloca los auriculares de su pequeño aparato de música.

Se queda mirando la ventana, contemplando las calles pasar… Las personas, grises, vacías, que se le antojan desde tiempo ha sin color… Oyendo la música sonar, a lo lejos, de fondo, saltando de canal en canal.

No, no hay nada que llene ya su corazón.

Se pregunta si acaso no es posible que uno caiga en la trampa de su propia mentira. Si, tal vez, haya escondido tan bien sus sentimientos que no sea ya capaz de encontrarlos o quizás los haya hecho realmente desaparecer.

Busca en su interior, pero no hay nada. No hay tan sólo una sonrisa para su recuerdo de él. “¿Qué nos ha pasado? -se pregunta- ¿Será verdad que ya no siento nada?”. Y nada se remueve en su interior. Ni un mísero halo de alegría o calidez tiene ya dentro.

Se entristece al contemplar la bolsa.

Sobresalen las puntas de algo parecido a dos agujas, testigos únicas de sus arduos intentos de crear su propio regalo de Navidad para él. Será posible que, punto a punto, ¿se haya escurrido todo lo que sentía entre la lana? ¿Qué de tanto pensar, al final, realmente no sienta nada? ¿Qué se haya curado cual milagro, la tristeza malsana?

Cambia la canción en la emisora de radio, oye un débil susurro en su corazón.

No, no se ha librado de él todavía.

¿Por qué sentir esa contradicción?

¿Por qué no olvidar?

¿Por qué la persigue?

De noche, de día… Despierta, dormida…

No hay forma alguna de escapar. No hay sitio alguno donde huir. Por un momento sonríe con pesar. Quizás no quiere huir, ella. Quizás simplemente quiere volver atrás, al bulto a su lado en la cama. A contemplar su cara. A las risas de la mañana.

No, no está apagado pues el fuego en su interior.

Su máscara es máscara sin más. No ha olvidado, sólo duermen sus sentimientos escondidos en algún rincón.

Sonríe nuevamente. Al menos, alguien; al menos, algo; duerme.

December 9, 2006

The Point

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

Hacía ya un tiempo que no me dedicaba a escribir.

Vengo asumiendo que, sinceramente, para mí escribir es una terapia y lo hago en especial cuando me siento como una mierda (que no es –exactamente- el caso ahora mismo, pero que bueno, no estoy en mi mejor momento).

Imagino que este tiempo sin escribir ha sido por dos cosas: la primera, porque no lo necesitaba, y la segunda, porque cuando lo empecé a necesitar nuevamente, no quería afrontar el problema.

No sé… Qué quieres que te diga…

Últimamente mi cabeza está llena de malos pensamientos. En general casi todos ellos referentes a la porquería de vida que tenemos y la bazofia de mundo que habitamos. Toda una iluminación, lo sé, como si nadie más lo pensara…

Y el hecho es que al final llegas a la conclusión de que realmente la vida es un cúmulo de malos momentos con algún par de momentos estelares que te dan fuerzas en extrañas ocasiones…

Estuve meditando al respecto de la inmortalidad… De hecho, lo que antes se me antojaba una bendición, es hoy por hoy, el peor castigo que me podría acontecer. La inmortalidad está muy bien cuando todo va genial, pero no nos engañemos… La vida es una porquería, así que antes se acaba, mejor. A qué alargar los trámites.

No digo que la vida no tenga sus cosas buenas, pero en mis momentos de bajón, tiendo a pensar que cuanto antes se finiquite, antes me quedo en paz. Llevo ya veintiocho años sobre la faz de la tierra. La mayor parte de ellos los he dedicado a estudiar. El resto a trabajar, y ahora a pagar facturas (y a intentar estudiar a ratos). Y pienso… Joder… Si los próximos 70 años de mi vida van a ser así… Coño, te juro que no los necesito.

No me suicido porque soy cobarde, claro. Y porque me figuro que en el fondo creo que no vale la pena y que aunque suena a tópico, la vida es una y hay que vivirla. Dice Nashiel total, tiempo de morirte siempre lo tienes. Aunque a veces pienso, si mañana no me despertara, tampoco me importaría (eso sí, que no me duela). Aunque a ver quien cuida a mis gatos.

Cuando me pongo así, los amigos intentan que me enfoque en las cosas buenas y maravillosas que tengo… Se refieren claro a ellos (Grunttt, y poca gente más, Nashiel y bueno… me sobran tres dedos, aunque sé bien qué hacer con ellos), al piso, al buen trabajo y tal… Pero, joder… Lo que más quiero en este mundo, no lo tengo.

Sí, soy una romántica empedernida. My fault. Guilty indeed. Ya no se lleva esto, ¿sabéis? Aunque quizás no es que sea un “ya no se lleva” si no un “nunca se llevó”.

Para cuando tenga hijos, he tomado una resolución: nada de libros de cuentos y pelis románticas… No. En su lugar: biografías de los dictadores más reputados de la historia y pelis porno… Y con suerte tendrán una visión mucho más realista de la vida que le espera fuera del jardín de infantes. Porque… La vida no es fucking pink. Es jodidamente negra, o marrón en el mejor de los casos (caqui o rojo oscuro, dependiendo del estado de los intestinos de cada uno).

Me aburre empezar las cosas una y otra vez… Y otra… Y otra… Y otra… Todo el mundo dice que si uno se cae, se levanta y punto… Sí claro, pero cada vez que te levantas tienes una nueva cicatriz… Y quizás la próxima vez que te caigas te dele más… ¿Nadie lo ha pensado?.

Recordemos por un momento a Humpty Dumpty, el pobre huevo de Alicia en el País de las Maravillas, que se cayó (por gilipollas) de un muro… Y tuvieron que recomponerlo con pegamento… O los ciudadanos de la ciudad de porcelana de El Mago de Oz…. Por más que intentes pegar algo, a bien que lo hagas, siempre queda la marca… Y a la larga, pierdes cachitos.

Cuando me siento así, acabo cayendo en la autocompasión y me siento impotente… Y me toca la moral cosa mala, porque incluso pierdo la poca fe que tengo en mí misma…

El otro día hasta pensé que tal vez a Grunttt le molestara… Estos días he estado pensando que cuando me rompo en cachitos, al final siempre recurro a él para que me ayude a recomponer las piezas otra vez. A veces tengo la sensación de que ya no sé hacer nada sola, o que si hago las cosas solas no van a salir bien.

Me molesta eso. Me molesta depender… Pero cuando estoy sola delante de las decisiones parece que no hago más que dar vueltas en círculo. A veces sé que hablo con él esperando que me diga la frase mágica “todo saldrá bien”, “todo se va a solucionar”… Pero muchas veces no la oigo, porque no me va a mentir.

Cuando hablo con Grunttt sobre mis problemas triviales, que siempre son los mismos, es decir: las cosas que no puedo solucionar por mí misma, que no son (por lo general) ni dinero, ni trabajo, ni alojamiento, ni estudios; si no “mi corazón partido” como diría Alejandro Sanz (impresionante que mencione a ese tío en mi blog); muchas veces las conclusiones que saco no son muy útiles.

Pero algunas veces veo la luz.

Por ejemplo…

Yo creo que (y esto con cualquier cosa que uno quiere) todo se puede conseguir en esta vida. Metas realistas claro. Supongo que los tios entran en este apartado, porque como los pobrecitos son más simples que el mecanismo de un chupete… Pues bueno, ya sabemos todos de qué pie cojean….

El caso es que con paciencia y esfuerzo todo se consigue… La cuestión principal, pues, no es “¿voy a conseguir lo que quiero?”. Si no: “¿vale la pena el esfuerzo?”.

Sí señor, ésa es la pregunta.

Muchas veces utilizamos frases de estas hechas, que no nos paramos a analizar lo que quieren decir. Forman parte del vocabulario habitual y punto… Pero la frase “Vale la pena…” es digna de análisis… Porque en el fondo no viene a reflejar ni más ni menos esa lucha interna sobre pros y contras que se colocan en una balanza.

Quizás puedes conseguir que vuelva contigo el amor de tu vida. Quizás puedes conseguirlo arrastrándote, sufriendo en silencio, escondiendo partes de ti misma, negando otras tantas… Haciendo sacrificios importantes… Siendo paciente, dando tiempo… Pero… ¿Vale la pena?

¿Vale eso tanto la pena? ¿Todos tus llantos? ¿Toda la amargura? ¿El desánimo y la desesperación?

Y yo, sinceramente no lo sé.

A veces pienso que sería más feliz como algunas de esas chicas que van a tío por noche y si te he visto no me acuerdo. Coñe… ¿Por qué habré salido yo tan chapada a la antigua?

No sé, estoy confusa. Y leer “Strangers in paradise” no me ayuda mucho, la verdad.

No sé porqué me tengo que esforzar yo, en ayudar a nadie… Si nadie me ayuda a mí. Preocuparse por la otra persona, ya no está de moda. Cuidar a otro no está de moda. Sacrificarse por otro, no está de moda.

La cuestión es, está de moda el egoísmo.

Me toca lo indecible la moral, que sea tan condenadamente retorcida en algunas cosas… Y tan jorobadamente cándida en las que quizás de verdad importan. Parece mentira. Veintiocho años de bofetones, y aun no he aprendido esta lección.

Y lo único que sigo pensando es… ¿Vale la pena?

Por cierto, para colmo hoy Grunttt me ha dicho que ha descubierto mi primera cana… Hay que joderse…

Sobre llovido, mojado…

June 21, 2006

Inocencia perdida

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

(c) Michael Whelan -  End of Nature

Debe ser cosa del día, que no hay mucho que hacer porque tengo a todo el mundo en una reunión y me falta documentación para mi presentación del jueves próximo, que no me entregan hasta mañana o el viernes, pero me he quedado así bastante pensativa.

Ayer andaba dando vueltas por Fnac después de comer, como es ya algo habitual en mí. Hay quien se va de copas después del trabajo, hay quien se va de librerías. Yo soy de la segunda subespecie.

Había un libro por allí, que se titulaba “Tiempo para amar” de Heinlein (el archiconocido escritor de “Tropas del Espacio”, “El gato que atravesaba las paredes”, “La luna es una cruel amante”, y otros). Me llamó mucho la atención el título.

Estoy en un momento de volver a reencontrarme con la poesía, de releer a Bécquer, de releer a Tagore, y tantos otros grandes escritores. Vulgarmente se llamaría “estar ñoña”. Así que libros con ese tipo de títulos me cautivan y me dejan leyendo la contraportada para averiguar si vale la pena comprarlos o no.

A veces el interior no tiene nada que ver con el título de la portada, quizás este sea uno de esos casos.

También vi un nuevo libro publicado por Bibliópolis, “La esperanza del venado” de mi archiamadísimo Orson Scott Card. Tiene todos los números para ser abducido y formar parte de mi selecta biblioteca.

El caso es que por la mañana estaba leyendo un post en el foro donde suelo habitar a ratos, que justamente trataba de Heinlein, y me quedé curioseando a ver si alguien había posteado sobre “Tiempo para amar”.

Como la Ley de Murphy indicaba, no había mención alguna al libro, pero encontré un enlace que me llevó a un artículo, y después buscando en Dios llegué a un blog, donde alguien había dejado un comentario.Y ese alguien tenía avatar de Nexus.

Nexus, para aquellos que no lo sepan (que aproximadamente serán casi el 100% de entes del universo conocido) es un personaje de comic creado por el fantástico Steve Rude (Dude para los amigos).Es la historia de un asesino que mata por el bien de la humanidad.

Ejecuta a dictadores y otros tipos de “personas de interés”. Es una verdadera lástima que con tanta reedición nadie más que First Comics hace mil años publicara la serie en España (Norma a parte que ha publicado algunos números, a “precio Norma” evidentemente).

La historia de Horatio Hellpop es un tanto peculiar, pues una de sus primeras misiones fue matar a su propio padre. Después, acabó casado con una mujer que (“como todas” pensará algún XY) sólo le dio problemas, y dos hijas.

No se me había ocurrido ligar a Nexus y Heinlein, pero ahora que pienso en los dos, ambos tienen formas de pensar parecidas: el bien de la mayoría, etc, etc.

Total, que acabé en el blog de esta persona que debe tener gustos muy parecidos a los míos a lo que pude observar.

Dedicó un post a un personaje de comic “Kitty Pride”, la alevina de la versión 2.0 de la Patrulla-X.

Chris Claremont (cabecilla de un panteón de guionistas de primera), junto con Jhon Byrne (una de las antiguas glorias del dibujo), la crearon, como esa chiquilla cándida, de escasos años, de familia judia, que no encaja en ningún lado y que, acaba siendo adoptada por Charles Xavier en su escuela (a todo esto, que actriz más fea la que la interpreta en X Men III, qué fea, y qué “pardilla”).Muy estudiosa, muy inteligente, un genio de la electrónica.

Le encantan los ordenadores, adora bailar y practica el ballet. Idolatra a Dazzler, una famosa cantante mutante con el poder de transformar sonido en luz, y encuentra en Tormenta (Ororo Monroe) una segunda madre.

Gatasombra era la definición de inocencia.

Con ella ediciones Forum presentó la historia de su primer amor, con Coloso. Un Coloso, que por cierto, la abandonó por una extraterrestre que conoció en no sé qué planeta durante las Secrets Wars y se le muere entre los brazos (he aquí un bonito ejemplo de tirar una relación perenne por la borda, por el polvo de una noche).

Todo tan idílico…

Eran los años ochenta.

Los superhéroes no mataban. De hecho, la Patrulla X lo dijo más de una vez, aun cuando deseaban con todos sus genes matar a algún desgraciado “La Patrulla X no mata”. Porque tenían su honor, porque defendían una buena causa. Creían de verdad en un futuro mejor, en una sociedad libre de prejuicios donde humanos y mutantes pudieran vivir en paz.

¿Y dónde está eso ahora, veinte años más tarde?

Vale que Fénix se cargó un sistema solar (sin querer, vamos) cuando se transformó en Fénix Oscura, y murió por ello. Y bueno, quizás el más desviado en este sentido siempre fue Lobezno. Pero aun así, el también tenía su estricto código de honor (¿Quién no se acuerda de Mariko Yoshida?).

Pero, ¿dónde esta esa Patrulla X?

Actualizada a una versión "ene punto cero", en la que no pasa nada si matas a alguien, porque de hecho es lo normal.

Incluso al final, alguien tan puro como Kitty Pride acabó volviéndose poco menos que una pelandrusca.

Todo cambia, todo “evoluciona”.

Adaptarse o morir, rezan las personas inteligentes. Pero lo que me he quedado pensando hoy es… ¿Cómo es posible?

Entonces, un buen día recapacitas…

Hace no mucho me dijo una amiga (casi a sus treinta años) que se había dado cuenta de que la gente era mala por naturaleza, y que antes te clavan la daga en la espalda que te ayudan. Bienvenida al mundo real.

Atrás se quedaron los cuentos de hadas, las clases de ética.Y hola al egoísmo, a las intrigas, a la lucha constante por tener tu trocito de mundo mundial. Ya no te puedes permitir ser inocente.

Hoy ser inocente, en el sentido de cándido, está totalmente desfasado. Es la típica persona que es tan buena que peca de tonta, a quien se lo cuelas todo. No en vano cuando decimos “¡ay! Inocente, inocente…”.

Incluso tenemos “El día de los inocentes”, para reírnos de los torpes y los crédulos.No señor… No estamos en una sociedad que valore la ingenuidad.

Y cuánta hipocresía, porque esos son los valores que en muchos círculos sociales se predica, pero que todo el mundo que tiene una pizquita de cerebro jamás practica.

Imagen (c) de Michael Whelan // http://www.michaelwhelan.com (cuando consiga subirla al fin)

June 15, 2006

Para ti

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

XV

Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz,
eso eres tú.

¡Tú, sombra aérea que cuantas veces
voy a tocarte te desvaneces
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como un gemido
del lago azul!

En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.

¡Yo, que a tus ojos en mi agonía
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!

 

 

 

XIV

Te vi un punto, y flotando ante mis ojos
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.

Adondequiera que la vista clavo,
torno a ver sus pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti, que es tu mirada,
unos ojos, los tuyos, nada más.

De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir.
Cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.

Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer;
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero adónde me arrastran no lo sé.

Gustavo Adolfo Becquer

June 12, 2006

Escala de grises

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

De tanto en tanto ocurre que hablo con alguien que me da que pensar y provoca que al menos replantee algunas cuestiones que en mi vida daba por sentado y tenía por casi verdades absolutas.

Tengo que decir, que sucede muy pocas veces al año, pero cuando me topo con un planteamiento de ese género, provoca que me quede cavilando al respecto durante un par de días.

Reconozco que me cuesta muchísimo cambiar de opinión (también me cuesta retractarme y reconocer mis errores, aunque termine por hacerlo), así que es toda una proeza conseguir darme argumentos lo bastante convincentes como para hacerme pensar que quizás exista una alternativa más adecuada a alguna idea que tenga concebida previamente.

Esto también me recuerda la serie aquella de comentarios al respecto de la amistad, y el hecho de compartir y aprender cosas nuevas de la gente que te rodea.

Cuando era pequeña y cursaba la EGB, conocí a una persona que fue bastante especial con quien compartí una muy buena amistad.

Como ocurre en estos casos, al llegar al instituto nuestros caminos se bifurcaron y cada uno siguió el suyo. Es posible que la amistad que en su día tuvimos se haya diluido un tanto. No obstante, es reconfortante que aun tengo la potestad de llamar para pedir consejo y encontrarle al otro lado de la línea, o quedar para dar una vuelta y charlar.

Probablemente hace diecisiete o dieciocho años que nos conocemos, y en todo este tiempo los dos hemos cambiado bastante. Es posible que el haya madurado antes que yo, o que simplemente hemos madurado en aspectos distintos.

En cualquier caso, le sigo viendo como una persona a quien acudir en momentos de vacilación y crisis existenciales, para obtener otro punto de vista distinto al mío propio, porque es de las pocas personas cuya opinión tengo en estima (para al menos escucharla).

Todavía me acuerdo de un día, que después de muchos años, le vi en la otra acera y me quedé pensando, joder qué pedazo de tío… Y cuando cruzó y me percaté de que era él, pensé “¡Ah, coño! ¡Pero si es Mister X!”.

Realmente está de muy buen ver (es todo un orgullo pasear con él al lado xD), pero vamos no me había planteado nunca verlo como nada más. Es una idea extraña y chocante para mí. El es no sé, esa persona que recuerdo con cariño, y ya está.

Como diría él, Ysondra y su mundo estructurado.

La verdad es que ayer estaba agobiadísima en casa después de haber dormido como una marmota la mayor parte del día, y llegadas las ocho de la noche, lejos de irme a dormir hasta el día siguiente, sufrí un ataque súbito de querer salir a pasear, por lo que le pregunté si quería dar una vuelta.

Quedamos en Plaza Universidad. Es un sitio que me sigue produciendo cierta incomodidad, porque todavía me recuerda a mi ex, y el tener que esperar allí en medio, de pie, no es una cosa que me haga mucha ilusión.

Cuando le vi (quizás después de un año), le encontré bastante más delgado y eso que –según él- había ganado tres quilos… En fin.

Le estuve explicando mis últimas novedades, y nada, esas cosas de mi vida que han cambiado. Cosas que hacen que en cosa de dos meses me note muy diferente a la persona que era en marzo, y solo como resultado de aceptar que vivo sola.

Realmente no sé qué me pasa ni si es bueno o malo, solo sé que me siento como un animal que has tenido enjaulado y que de golpe se ve libre, y tiene ganas de escapar de la caja corriendo.

Imagino que es eso lo que ha provocado que me haya vuelto más descarada, que me importe menos la opinión ajena. Quizás es más que nada una forma de buscar el nuevo lugar que ocupo en la sociedad. No tengo ni idea, lo iré descubriendo con el tiempo.

Él me dio una visión adicional. Me dijo que sí, que había abierto mi jaula, pero que no había salido del todo de ella. Me recordó que los animales que han estado mucho tiempo en cautividad, aun después de haberles abierto la reja, siguen encerrados por voluntad propia.

Que sacan la cabeza, olisquean el exterior, salen un poco y vuelven a la comodidad de su celda, que a fin de cuentas, celda o no, es su hogar y les parece seguro y reconfortante.

Con los días, se habitúan a su nueva libertad y van saliendo cada vez un poco más lejos.

Es posible que yo esté en la primera fase todavía, no lo descarto.

Todo vino motivado por mi desconcierto cuando un amigo pensó que quizá nos podíamos liar, y porque para mi eso es (o era, no lo sé, necesito pensar bastante al respecto) altamente inviable.

Grunttt dijo que yo no estaba en el estadio aún que me permitiera tener un rollo con un amigo sin ningún tipo de consecuencias. Mister X (mantengo tu anonimato ;) :*) coincide con esa opinión.

Él es de la opinión que mi vida se rige un poco por las normas que me he puesto, y que intuyo que tras la conversación que tuvimos, no cree que sean erróneas, cree que son válidas para mí, pero que necesitan una revisión.

Me dijo, con toda la razón del mundo, que algunas cosas las veo blancas o negras, y que debería valorar las escalas de grises también. Y por otro lado, me animaba a que me divirtiera un poco, quitara las normas de mi vida y después volviera a colocarlas si así lo estimaba, hiciera modificaciones en las mismas, o simplemente normas nuevas.

Como las que atañen a mis relaciones con los amigos.

Ayer con Mister X le dimos la vuelta un buen rato al cubo de Rubbik que son las relaciones entre personas, y más o menos estuvimos desvariando sobre:

  1. Cuando rompes con alguien no tiene porqué irse todo al carajo. Insiste en que puede caber la posibilidad de llevarse bien con esa persona. Dice que una persona que no ha servido para ser tu pareja, puede ser un excelente amigo, porque te conoce mucho más, y has compartido cosas que te os han unido, por lo tanto habrá una cierta empatía.
  2. Las espinas clavadas.
  3. Las relaciones duraderas.
  4. Que las mujeres son reacias a que sus amigos les vean los pechos, en cambio en la playa les importa tres pimientos quien las mira. En la misma línea, que una mujer se va antes a la cama con un desconocido que con un amigo.
  5. Que los hombres tiendan a pensar que cuando les llamas después de un tiempo, es porque quieres algo con ellos.
  6. El respeto a la pareja de tu mejor amigo.

Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador.

Como siempre, lo que hago en el blog es básicamente pensar en alto, y así de paso aclararme un poco. Como la tarde de ayer me dejó un poco descolocada, me veo en la obligación de tratar los puntos anteriores por parte.

**** 1 -. El fin de una relación

Es posible que en algún caso, no tengas porqué mandarlo todo a tomar viento porque hayas cortado con alguien. Quizás es posible que si logras mantener la amistad de alguien con quien has compartido la cama mucho tiempo, o un piso incluso, tengas un buen amigo de verdad. A mí no me ha pasado nunca.

Dice que si acabas mal con alguien, porque se ha portado de forma rastrera, es normal. Pero que si se acaba porque realmente la cosa no da más de sí, es una lástima borrar a esa persona de tu vida. Imagino que podría valorar esta posibilidad.

Pasa que también añadió que como soy propensa a quedarme mirando la foto y martirizarme con el “qué hice mal”, “porqué no funcionó”.

Imagino que cuando pasa el tiempo, ves las cosas en la distancia y ya no te duelen, te ves capaz de no recriminarle nada al otro y quizás mantener un cierto contacto.

Ahora mismo no me veo con ánimo. A ver, no descarto que es una posibilidad y que realmente puede considerarse una lástima en ciertas ocasiones perder el contacto.

Sólo conozco a ver… Un caso de “ex” con el que a día de hoy aun me hable, y es siempre con un propósito deshonesto detrás, por mi parte xD =_) Es un constante tira y afloja de cuatro años.

**** 2.- Las espinas clavadas

Enrabando con lo anterior, esté el asunto de las espinas clavadas.

En honor a la verdad tengo que reconocer que las únicas amistades que me ha interesado mantener, en lo que a ex se refiere, son las de los que me dejaron a mí. Por orgullo, por testarudez, por lo que sea. Pero el motivo no cambia los hechos, y el hecho es que analizando experiencias previas, es así.

He mantenido la relación con los “ex” que me han dejado a mí porque han sido mi espina clavada. Supongo que cuando tú dejas la relación es porque estás harta, y cuando te dejan estás aun encariñada.

Después están las personas, que sin haber sido nunca pareja, entran en la categoría de cuentas pendientes por no haberlas conseguido. Y se transforman en el eterno “y si…”. Y no hay nada peor que un “y si…”. Te acuerdas de ellos toda la vida. Es mejor intentar quitárselos de encima cuanto antes.

Te acuerdas de ellos cuando tienes pareja, cuando estás sola son los primeros en quienes piensas… No, lo mejor es quitarse las ganas, pasar página y empezar capítulo nuevo. En eso coincido con Mister X.

**** 3.- Las relaciones duraderas

Respecto a las relaciones duraderas, a veces me asombra que aun existan. Pero las que conozco que sobrevivan corresponden a modelos poco ortodoxos de pareja, para lo que es considerado “normal” hoy en día.

Mister y Mistress X tienen una forma peculiar de enfocar la relación. Mister X me ha dicho que los peores cuernos son los mentales. Que a fin de cuentas acostarse con una persona no es tan grave, como pasarse la vida pensando en otra, y que el sexo es solo sexo.

Imagino que va algo ligado al tema de las “espinas clavadas”. Supongo que también ligado a la ley de la oferta y la demanda, y el eslogan de “busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo”.

Las comparaciones son odiosas, sí. Pero nos pasamos la vida comparando.

Los amigos de Mister X le dicen que es un poco peculiar su forma de llevar la relación, pero él me dijo: “sí, peculiar, pero somos felices y funciona”. Conozco algún caso más por el estilo, y sí, son familias que se salen de los cánones tradicionales, pero son felices.

En el fondo lo que importa es ser feliz. Pasa que no me veo yo muy preparada de momento para afrontar una realidad así.

Me lo dejo en el tintero y miraré cómo madura la idea. Quizás la vida no está hecha para compartirla con una sola persona.

Hay quien me ha dicho además que no puedes buscarlo todo en el mismo individuo.

**** 4.- Los amigos y…

Vale, sí, analizado fríamente, es ridículo que un extraño tenga ciertos privilegios sobre ti que un amigo no tiene. Por otro lado, a veces prefieres estar con un desconocido porque no tienes ninguna obligación para con él, y te da igual cómo comportarte.

Tienes que sopesar la complicidad contra la libertad del anonimato. En un momento dado con un desconocido no te ata ninguna brida.

Después, también depende mucho de la definición de “amigo”. No todos los amigos serían, por así decirlo, prudentes y discretos. A muchos les faltaría tiempo para decir “oye que me he acostado con…”.

Ayer no caí en el momento en una réplica aceptable, pero creo que la razón es la libertad de ser anónimo.

**** 5.- Las llamadas a viejos amigos (sin segundas)

Esto no lo entendía muy bien, pero parece que es así. Un hombre al que llamas después de mucho tiempo sin hablar con él, busca el motivo por el cual le llamas, y el único lógico (según él) tiende a ser que te quieres liar con él.

Mister X no es la única persona que afirma que esa es la conclusión lógica de todo XY que se precie. Y no es la única persona que me ha contestado lo mismo, así que realmente, debe de ser cierto. Para mí no tiene sentido alguno.

Yo llamo a un amigo para quedar, para ver como le va la vida, o porque estoy aburrida y de paso que salgo, charlo con un conocido.

Según esa visión masculina del asunto, si me hubiera liado con cada amigo al que he llamado después de un tiempo de no vernos, o con cada amigo que tengo, estaría escocida ¬_¬’

Mister X me dijo así un poco en broma, que los tíos piensan eso por norma general. Que si les llamas, algo quieres.

Al final será verdad que son simples.

**** 6.- El respeto a la pareja de tu mejor amigo…

O de tus amigos en general. Esto sí que es algo que no había tenido en cuenta yo y que procuraré recordar en el futuro.

Esto va ligado un poco con la prudencia.

No importa el grado de amistad que tienes con alguien, lo mucho que le aprecies y viceversa, y los “derechos adquiridos” que tengas sobre esa persona en pro de la amistad. Tengo que recordar que yo soy una amiga.

Esto salió a la luz, tras analizar que he llegado a llamar a horas intempestuosas a cierto mejor amigo, que vive con su mujer, cuando me he sentido mal. Claro que analizado fríamente, puedo haber llamado más veces de la cuenta o por cosas que vistas desde fuera son una verdadera gilipandiez, aunque a mí me parezca el fin del mundo.

Últimamente, también –debido a vivir en Madrid- llamo con bastante asiduidad a Grunttt. Bastante asiduidad es una vez al día (o dos o tres).

Me dijo Mister X ayer, anda que si a tu pareja lo llamara una tía con esa frecuencia, no ibas a poner el grito en el cielo tú ni nada”. Y sí, visto desde fuera, tiene razón.

Quizás debería moderarme más. Quizás a base de costumbre he ido cogiendo cada vez un cachito más de la mano que se me tendió, hasta llegar al sobaquín (que es lo que acaba pasando con la confianza muchas veces).

Si me he excedido, I am so sorry… Espero no haber molestado a Delta mucho.

**** End

En fin.

Mister X me decía ayer, que “ya te vale, tantos años para acabar pensando así”. Para que no me de miedo mi cuerpo, para estar a gusto sola (siempre he sido dependiente de la pareja en el sentido que no me gustaba estar sola y cuando cortaba con uno al tiempo necesitaba otro).

Ahora veo que vivir sola no es tan grave, y está fantástico tener tu espacio y saber que cuando compartes eso con alguien es porque quieres.

El haber llegado a la conclusión de que es ridículo estar “x” meses “conociendo” a alguien antes de hacer nada con él.

Supongo que le hace gracia que haya ido “madurando” como persona con el tiempo, y que ahora acepte como naturales cosas que hace tiempo habrían sido aberraciones. Dice que no desespera y espera que en el futuro siga evolucionando.

Me recordó, como Grunttt hace a menudo, que las cosas no son blancas o negras (cosa que ya sé pero no aplico en algunos aspectos de mi vida).

Que hay que tener en cuenta los grises intermedios…

Bueno, voy descubriendo los grises poco a poco, pero hay algunas cuestiones en las que no estoy preparada para salir del blanco y el negro.

Todo se andará, pero con tiempo.

June 9, 2006

Definiciones

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

Según la Real Academia de la Lengua Española:

Idiosincrasia.
(Del gr. ἰδιοσυγκρασία, temperamento particular).
1. f. Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.

Histriónico, ca.
(Del lat. histrionĭcus).
1. adj. Perteneciente o relativo al histrión.

Histrión.
(Del lat. histrĭo, -ōnis).
1. m. Actor teatral.
2. m. Persona que se expresa con afectación o exageración propia de un actor teatral.
3. m. Hombre que representaba disfrazado en la comedia o tragedia antigua.
4. m. Prestidigitador, acróbata o cualquier otra persona que divertía al público con disfraces.

No es que lo que vaya a escribir en el post tenga mucho que ver con lo anteriormente expuesto en cuanto a definiciones de palabras, pero creo que sirven muy bien para describir a mi persona, y de paso, contribuyo a ampliar el léxico de quien me lea.

En fin…

Vaya una mañanita, pero para día, el de ayer…

Estoy analizando varias cuestiones ahora mismo, y valorando actos y consecuencias.

En primer lugar, el hecho de porqué hay que hacer el paripé cuatro meses cuando encuentras alguien que es de tu agrado, antes de decirle “oye me gustas, fancy a fuck?”.

Frase evidentemente inspirada en la mítica camiseta del compañero de piso de Hugh Grant en Notting Hill (You’re the most beautiful girl in worl… Fancy a fuck?)

Lo dice un tío, y te ríes, y piensas que es un fresco.

Lo dice una tía y es una guarra (vale, una “puta” hablemos con propiedad), y no es nadie que valga la pena conocer más. Qué mundo más hipócrita.

Bueno va, ya que estoy siendo tan sincera siempre… No me va de un poco más de sinceridad.

Voy a explicar una anécdota de una cosa que pasó hace como 4 años, y que desde entonces que no he vuelto a hacer (aunque no descarto repetirlo en un futuro próximo).

Resultó que una noche salí de parranda con Grunttt, nos fuimos a bailar por ahí, y acabamos en el puerto olímpico de Barcelona, entrando y saliendo de garito en garito según iban cambiando la música.

Serían algo así como las cuatro de la mañana cuando decidimos batirnos en retirada (o las cinco que es la hora en la que cierran los bares, y me inclino más a pensar que fue a esta hora). En esas que llamé a un amigo.

**** Inciso: Este amigo, era un bastante buen amigo, que acabó siendo amigo con derecho a roce y no funcionó, porque en aquel entonces estaba yo colgada de un chico (cierto madrileño) y no me sentía cómoda estando con otra persona. La cosa es que acabé dejando la “relación”. Después de eso hablamos quizás una o dos veces más, entre ellas la que origina esta anécdota.

De hecho, más que llamarle, le mandé un sms, diciéndole algo del estilo “acabo de salir de bailar, y me preguntaba si puedo ducharme en tu casa y quedarme a dormir”. No lo dije con estas palabras exactas, pero bueno, el mensaje era “more or less the same”.

No hubo respuesta (¿se habría anticipado, y sería el primero de mi club de NTCET –No Te Cojo El Teléfono-? Club que por cierto parece haber ganado un adepto más xD). A todo esto, quizás es el pionero del club.

Al rato recibo otro sms diciendo que tenía a su abuela en casa y que no podía ir, por lo tanto.

La cosa es que por lo normal, tengo entendido que es el sueño de cualquier “hombre” recibir un sms a altas horas de la madrugada con una (auto)invitación. Grunttt decía que eso fijo que no le había pasado en la vida y que si lo contara no se lo iba a creer nadie (salvo que esa gente me conociera, en cuyo caso estarían convencidos de que era totalmente cierto).

La gente a veces la gente confunde “libertad” con “libertinaje”

Libertad.
(Del lat. libertas, -ātis).
1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
2. f. Estado o condición de quien no es esclavo.
3. f. Estado de quien no está preso.
4. f. Falta de sujeción y subordinación. A los jóvenes los pierde la libertad.
5. f. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.
6. f. Prerrogativa, privilegio, licencia. U. m. en pl.
7. f. Condición de las personas no obligadas por su estado al cumplimiento de ciertos deberes.
8. f. Contravención desenfrenada de las leyes y buenas costumbres.
9. f. Licencia u osada familiaridad. Me tomo la libertad de escribir esta carta. Eso es tomarse demasiada libertad. En pl., u. en sent. peyor.
10. f. Exención de etiquetas. En la corte hay más libertad en el trato; en los pueblos se pasea con libertad.
11. f. Desembarazo, franqueza. Para ser tan niña, se presenta con mucha libertad.
12. f. Facilidad, soltura, disposición natural para hacer algo con destreza. Algunos pintores tienen libertad de pincel. Ciertos grabadores tienen libertad de buril.

~ condicional.
1. f. Der. Beneficio de abandonar la prisión que puede concederse a los penados en el último período de su condena, y que está sometido a la posterior observancia de buena conducta.

~ de comercio.
1. f. Facultad de comprar y vender sin estorbo alguno.

~ de conciencia.
1. f. Facultad de profesar cualquier religión sin ser inquietado por la autoridad pública.

~ de cultos.
1. f. Derecho de practicar públicamente los actos de la religión que cada uno profesa.

~ de imprenta.
1. f. Facultad de imprimir cuanto se quiera, sin previa censura, con sujeción a las leyes.

~ del espíritu.
1. f. Dominio o señorío del ánimo sobre las pasiones.

~ de pensamiento.
1. f. Derecho de manifestar, defender y propagar las opiniones propias.

~ provisional.
1. f. Situación o beneficio de que pueden gozar con fianza o sin ella los procesados, no sometiéndolos durante la causa a prisión preventiva.

apellidar ~ alguien que está injustamente detenido.
1. fr. Pedir que se le declare libre.

poner a alguien en ~ de una obligación.
1. fr. Eximirlo de ella.

sacar a ~ la novicia un juez eclesiástico.
1. fr. Examinar su voluntad a solas y en lugar donde, sin caer en nota, pueda libremente salirse del convento.

Libertinaje.
(De libertino).
1. m. Desenfreno en las obras o en las palabras.
2. m. Falta de respeto a la religión.


Considero que yo soy libre para vivir mi vida, no entiendo que lo haga con especial desenfreno, ni ofendiendo a nadie. Simplemente hago uso de mi Facultad natural de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que soy responsable de sus actos.

Anyway…

Esto va ligado al hecho de dejar que las opiniones ajenas influyan en tu persona.

Pero vamos a ver…

Ciertamente, habrá algunas personas cuya opinión influya sobre ti. En mi caso se restringe a las que me pagan el sueldo, porque como miembro de una comunidad, les debo un respeto y tengo que velar por su imagen en esta sociedad. Por lo tanto, soy éticamente correcta y discreta en mi trabajo.

Les debo una deferencia y un respeto.

Pero en lo concerniente a mi vida privada, que influyan los demás en ella, tres pimientos. Influyen, quizás un poco, las opiniones de mi familia (y casi ya, ni eso).

Y si apenas influye la opinión de las personas que más quieres en este mundo, ¿cómo narices va a importar lo que cojones piense de ti un desconocido con el que te has cruzado por una de esas casualidades de la vida?

Entonces, me pregunto, porqué tanta preocupación por mantener una apariencia delante de los desconocidos, por intentar ser quien no eres.

¿Por qué nos preocupamos las mujeres intentando deslumbrar al idiota de turno?

¿Porqué esas dudas de “le llamo o no le llamo”, “qué va a pensar de mi si…” y tantas otras cosas más?

¿Acaso importa?

Y la lamentable respuesta es “sí”.

Aquí llego a un punto en el que considero chocante la situación, porque es que me importa incluso a mí.

Sí, a mí, la loca esta que escribe un blog echando sapos por la boca, y predicando el “libertad a muerte” y “me importa un cojón lo que opines”.

Parece paradójico.

Paradójico, ca.
1. adj. Que incluye paradoja o que usa de ella.

Paradojo, ja.
(Del lat. paradoxus, y este del gr. παράδοξος).
1. adj. desus.
paradójico.
2. f. Idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de las personas.
3. f. Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera.
4. f. Ret. Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción. Mira al avaro, en sus riquezas, pobre


Según mi común opinión, no debería darle importancia, porque es una idea totalmente opuesta a mis convicciones.

Antes de ayer cené con un chico que declaró firmemente que no tiene intenciones de entrar en el NTCET, y es más, parece que tiene predisposición a volver a cenar otra vez conmigo, porque se entretiene y le parece (creo) curioso que sea tan franca, y tenga las cosas tan claras.

Es un gran día para la humanidad, primer tío que siendo como soy, y mostrándome así sin que me importe un ápice lo que piense de mí, está de acuerdo (de momento) con mi forma de ser y queda, sin intenciones (demostradas) de acabar en el catre.

Fantástico.

Un ser pensante más sobre la faz del planeta.

Pues no deja de darme vueltas en la cabeza la idea esta de “to phone or not to phone”.

Pero si lo estudiáramos desde un punto de vista racional, nosotros que tanto nos vanagloriamos de seres intelectuales y racionales, esos que bajaron de los árboles y dejaron atrás los garrotes (para cambiarlos por armas nucleares, claro) y que en nada se parecen a los animales (claro que no, ellos son más civilizados)., deberíamos llegar a la conclusión de “a la mierda lo que opine”.

Porque, insisto ¿no es mejor quitarse de encima esa duda? ¿Vale, sinceramente, la pena el comerse el tarro pensando en alguien que, en el peor de los casos pasará de ti?

¡Si casi lo mejor que te podría pasar es que pasa de ti desde el principio!, así no tienes que preocuparte más.

¡Pensad en el ahorro que supone!

No gastas en teléfono, no gasta en atenciones, no le compras regalitos, no le pagas los cafés, no haces el paripé.

Es más: limpias la agenda y dejas espacio para alguien que sí va a responder…

Eso es lo que indica la lógica, pero la dura realidad es que te quedas treinta años pensando “¿llamo o no llamo?”, “¿molestaré?”, “¿lo cogerá?”.

A veces me hago cruces, de tener siempre las mismas dudas… ¿No lo tenía ya claro de otras veces?

En serio… El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedras (y tres, y cuatro, y cinco…).

Me pregunto si estoy desarrollando algún tipo de demencia o enfermedad crónica (bueno que es crónica fijo, no creo que se cure antes de que me muera).

Demencia.
(Del lat. dementĭa).
1. f. Locura, trastorno de la razón.
2. f. Med. y Psicol. Deterioro progresivo e irreversible de las facultades mentales que causa graves trastornos de conducta. Demencia senil.


Vale, según la RAE, estoy desarrollando algún tipo de demencia…

Bueno, viviré con ello.

Dios estoy totalmente desquiciada… La cosa es, ¿realmente tengo por qué estarlo?

¡A tomar viento! Que no me desquicie nada…

¡Be cool!

June 5, 2006

Los pilares de mi vida

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

(c) Michael Whelan - Erosion

 

A estas alturas todo el mundo debe estar al corriente ya más o menos de mi vida, y lo que acontece normalmente: mis preocupaciones, mis anhelos, qué aprecio; y quizás también os podéis hacer una idea de qué detesto.

Mi vida, como la de cualquiera tiene sus pilares:

Mis padres (con sus más y sus menos)
Mi hermano (con sus menos más que sus más, pero es que es muy pequeño todavía)
Mis gatos (mis bebés, mis nenes, mis tesoros, mis cosas lindas)
Mis amigos (o familia urbana)

Dentro del apartado “mis amigos” hay alguien que sobresale y que considero más familia que simple amigo. En el cumpleaños de mi madre, cuando estábamos haciéndonos las fotos, mi madre le dijo que se pusiera, porque él también es de la familia. Y así es.

La persona que tiene el mérito de haberme aguantado casi todo los últimos seis años de mi vida, en los que considero he sufrido la mayor parte de las sacudidas que puede hacer que uno se catapulte al estrellato o se estrelle contra el suelo.

A su manera, es una especie de Pigmalión que hizo de mí una especie de Galatea, con la que ningún hombre se atreve a lidiar, por eso xD. Pero me animo con lo que me decía de “los pura sangre no están hechos para todo el mundo”, aunque yo prefiero: “no están hechas las margaritas para los cerdos”.

Te doy las gracias por las incontables veces que has estado ahí para ayudarme, apoyarme y animarme. También por saber hacer lo que nadie sabe, que es no sermonearme. Es difícil conocerte, y cuando lo pienso, me doy cuenta de que probablemente sabes más tú de mí que yo de ti.

Hablo mucho y eso es a la vez virtud y defecto.

Te admiro, porque eres una persona “fría” y “calculadora”. Y sobretodo por ser una mente brillante. Leí lo que escribiste y me pareció fantástico, me gustó mucho y espero que sigas escribiendo, aunque sea para amenizarme las mañanas xD =).

Cuando hace seis años aparecí por el Zones, no me imaginaba ni remotamente que iba a sacar algo tan bueno de todo eso… A parte de mis dos balas certeras xD Jias jias jias…

**** Mi familia

Bueno, como Mafalda, yo tengo la teoría de que nacer, yo habría nacido aunque mis padres no hubieran intervenido. Seguro, por mis ovarios.

Con mis padres he tenido mis más y mis menos.

Con mi padre ha sido con quien peor me he llevado, por cosas de la vida. Durante mucho tiempo nos llevamos fatal, nos detestábamos, y chocábamos mucho. Muchísimo. Demasiado.

A los siete años me escapé de casa, y me fui al parque. Me quedé allí un rato, y una vez me hube escapado, sentada en la placeta, me quedé pensando “¿y ahora que?”. Y como no sabía qué hacer, me fui al bar de una amiga del colegio. Sus padres llamaron a los míos.

Mis padres me vinieron a buscar. Primero asustados y luego enfadados. MUY enfadados.

Mi padre escribió por mí que me había escapado de casa en mi Diario del Mundo Secreto de los Gnomos (por aquel entonces se emitía en TVE 1 David el Gnomo, y yo tenía un diario), y que me había castigado.

No sé porqué ese resentimiento irracional contra mi padre.

Mi familia es de Uruguay. Nací allí y con 4 años había vivido en Uruguay, en Paraguay y unas semanas en Brasil. Mis padres trabajaron de muchas cosas en su vida. Fueron fotógrafos, escaparatistas, pseudos-arqueólogos…

Son dos personas que se han buscado la vida, que se han sacado las castañas del fuego siempre. Son dos luchadores natos. Y no lo hicieron tan mal, aquí estamos.

Mi madre es cuatro años más grande que mi padre. Me tuvo con 26 años, por lo tanto, mi padre tenía 22 cuando yo nací. Quizás era muy joven.

Pero vamos a empezar por el principio…

Tengo apellidos italianos, pues tanto mis bisabuelos maternos como paternos, lo fueron. No sé cómo llegaron a Uruguay, el caso es que se establecieron allí en una época dura para todos. Italianos y españoles son el pan de cada día en Uruguay. Los españoles, además, reciben el mote de “gallegos” por lo que deduzco que la mayor parte de ellos provenían del norte.

Dice mi abuela que por mis venas corre sangre de piratas caribeños. Hace mucho tiempo, más de un siglo, uno de los últimos piratas, un tal Souza dejó su fortuna y determinó que en 100 años se repartiera entre sus herederos, teniendo en cuenta que pensaba que serían pocos. Llegado el momento muchos fueron los que optaron a una porción de la riqueza que el país en cuestión no quiso soltar.

Se gastaron un dineral increíble en abogados. Mi abuela renunció a su parte, porque pensó que no valía la pena y que iba a gastar más de lo que sacaría.

De mi familia paterna sé muy pocas cosas, sé algunas más de mi familia materna.

La madre de mi madre, es una mujer extraordinaria. Emprendedora y yo creo que rebelde y visionaria para su época. Se casó cuarto veces, dos de ellas con el mismo hombre. Así que ha sobrevivido a tres maridos (en paz descansen).

Era hija de un relojero y supongo que un ama de casa. Mi bisabuelo, su padre, se llamaba Nicolás. Me gusta mucho ese nombre. No recuerdo gran cosa de él, y es una pena. Me contento con ver algunas fotografías viejas. De mi bisabuela no recuerdo nada.

Cuando mi abuela estudiaba, quiso ser piloto. Era su ilusión, ser la primera mujer piloto de Uruguay. No pudo ser, su familia se opuso. Pero su mejor amiga lo consiguió. Ella consiguió ser la primera mujer piloto del país.

Mi abuela, también se buscó mucho la vida. Se casó con el padre de mi madre, se separó de él y luego se casó con un alemán, los hijos del cual, muy estirados ellos, no parecían verla con buenos ojos.

Por miedo a cómo tratarían a mi madre, la envió a vivir con sus abuelos. Con los años el alemán murió de cirrosis (o algo parecido).

Mi abuela montó una especie de residencia de estudiantes, alquilando habitaciones de una casa para salir adelante. También tuvo una casa de empeños, y acabó teniendo una pequeña inmobiliaria. Mi primer recuerdo de esa inmobiliaria es que siempre jugaba a vender casitas. Y todas, absolutamente todas, tenían piscina.

Mi madre, creció en un ambiente muy conservador y fue a colegio católico. Supongo que de ahí su moral. A veces creo que se asusta de cómo soy yo, tan diferente, tan calculadora y manipuladora. A mí me importa el dinero, y a ella el bienestar general. Somos muy distintas. También tuvo la suerte de conocer a mucha gente cuando estaba en la casa de huéspedes de mi abuela, muchos estudiantes. Así que adquirió conocimientos que la ayudaron cuando empezó a cursar su carrera de abogacía, que después dejó.

Tras eso, consiguió entrar en el Hospital Clínico de Montevideo, como archivadora.

Allí, conoció a mi padre. Supongo que ella lo vería como “mi padre, el yogurín”. Un chico de 22 años, músico que estaba hospitalizado por no sé qué.

El azar intervino, como suele hacer a lo largo de la vida en muchas ocasiones, y les juntó. Mi padre había quedado con otra Susana, amiga de mi madre quien no quería quedar con él. Así que su amiga le cedió el honor a mi madre, de salir con el joven músico.

Y así se conocieron. Estuvieron saliendo tres meses, y a los tres meses se casaron, y al poco nací yo.

De mi vida en Uruguay, en la casita, lo que más recuerdo son mis gatos Fifo, Mimí y Popi; el dulce de leche y las tabletas de dulce de leche; mis comics de Marvila y ver Marvila en la televisión junto con Naranjito, y el ballet. También recuerdo al tío Tití.

Cuando tenía dos años o así, me disfracé de Wonder Woman, para carnaval. En Montevideo es verano en carnavales y hace buen tiempo. Recuerdo los fuegos artificiales y los truenos de colores que ponían en las ramas cortadas de los árboles que silbaban mientras cambiaban de color.

También recuerdo un día que llovió tanto que se inundó la calle casi medio metro de alto, y mis padres salieron conmigo porque yo quería jugar en esa piscina improvisada que era la calle.

Iba a un colegio para niños pequeños, y llevábamos siempre una bata blanca con un lazo azul. Cantábamos el himno nacional todos lo días, y volvía a casa en un autobús de color amarillo de esos antiguos, la guagua, que aun puede verse en películas viejas.

Mis padres viajaban mucho, les gustaba mucho viajar.

Vivimos unas cuantas aventuras, hasta que llegamos a España.

Mi abuela, la madre de mi madre, se enteró que nos veníamos la noche antes de coger el avión. Así son las cosas…

Tuvieron la oportunidad e irse a vivir a EUA y trabajar para Lois allí, pero decidieron venir a España a probar suerte aquí. Mi padre quería ser músico.

Llegamos a España con 1000 dólares bajo el brazo, que tenía que dar para todo, alquiler, comida y aguantar hasta tener una forma de sobrevivir. Mi madre empezó trabajando en una pizzería en Esplugas de Llobregat. Allí pasé la primera enfermedad infantil de mi vida, que fueron las paperas.

De esa época recuerdo mi guardería, con la valla de obra y las tortuguitas de mazapán que mi padre me compraba cuando me venía a buscar. También me compraba una Don Mickey a la semana.

Después nos mudamos a Barcelona capital. Acabamos viviendo un tiempo en lo que hoy es la Rambla del Raval. Por aquel entonces era la calle Cadenas.

Allí me llevaron una vez a un ballet del barrio, y me encantó. Me apuntaron para practicarlo y yo estaba emocionada.

Vivíamos en una especie de casa comunal, con una pareja de italianos, una chica francesa, un señor español y algunos chicos más. Eran todos una especie de segundos padres. Todos me cuidaban y me daban el desayuno. Recuerdo con especial cariño a un chico que se llamaba Toni, que me regaló el libro de cuentos que le regaló su abuelo a su padre y su padre a él. Era un libro de cuentos de los Hermanos Grimm.

Desde pequeña soy propensa a las anginas, las padezco dos o tres veces al año. De pequeña era peor, y Toni siempre me leía un cuento cuando estaba enferma. También me leyó junto a mi padre el Principito, y además mi padre me leyó Juan Salvador Gaviota.

Una vez, años más tarde, volví a ver a Toni en la calle, tendría yo dieciséis años y le reconocí, y le di las gracias. Me dijo que el libro era para mí, que me lo quedara. Es uno de los libros que más quiero en este mundo.

La chica francesa con la que vivíamos me regaló cuentos de Asterix. Fue una infancia feliz, más o menos.

Cerca nuestro había una tienda étnica, de un africano que hacía cosas de artesanía. La gente le miraba mal solo porque era negro. Es más, una vez vino un amigo suyo con su hijo a la tienda mientras mis padres y yo estábamos de visita.

Yo quise jugar con el niño, pero su padre puso cara de susto, porque una blanca quería jugar con él. Cuando estuve cansada me fui a sentar encima de mi madre. El hijo de aquel señor estaba en un banquito y su padre lo sacó corriendo para que me sentara yo. Una aberración. El hombre tenía pánico.

Otra anécdota que recuerdo es mi primera Semana Santa. Me dio un miedo horrible. Me sacó Miguel a dar una vuelta (un amigo de mis padres con el que vivíamos también, que ahora regenta un bar muy chulo en la Rambla del Raval), y empecé a escuchar la música de redoble de tambor. Y empezaron a venir los capuchinos. Yo, que no sabía lo que era, asustada me puse a gritar “el kukux klan el kukux klan”, y Miguel me sacó a rastras por el follón que estaba montando con mis berridos.

Ni que decir, que detesto la Semana Santa y sus capuchinos.

Estudié en un colegio cerca de la Biblioteca del carmen, antigua sede del Barça. Ahora ya no es un colegio, pero era un edificio precioso. Allí descubrí por primera vez lo duro que es ser inmigrante, cómo me trataban algunos niños. Pero a todo se sobrevive =), de todo se aprende y todo te hace mejor y más fuerte.

Un poco más tarde mis padres se alquilaron un pisito al lado de donde vivíamos, en la misma calle cadenas, un par de números más allá. Montaron su pequeño taller de costura y así empezó el negocio que con el tiempo les daría una tienda propia (más tarde la tienda se cerró, por cosas de la vida), y juntaron dinero como para movernos a Avenida Paralelo que es donde residen aun en la actualidad, a un piso amplio con un patio lleno de gatos.

Resumir mi vida llevaría muchísimas páginas, cosa que dejo para más adelante.

A mis padres, creo que no les conozco, a pesar del tiempo que llevo con ellos, lo cual es bastante chocante. No sé cual es su color favorito, ni su número favorito, ni comida favorita,… A veces es un problema cuando llegan fechas señaladas porque no sé qué regalarles.

A mi madre sé que le gusta l lectura, así que le regalé los primeros libros de canción de Hielo y Fuego. A mi padre, también le gusta la lectura y estoy intentando viciarle al tema.

Pero a veces me cuesta encontrar presentes adecuados.

Con mi madre me he llevado siempre más o menos bien. Creo que ni mi padre ni yo le hemos puesto las cosas fáciles con nuestras peleas, que la inducían a decantarse para un lado o el otro, si bien cuando estaba neutral siempre alguien se enfadaba con ella. Ella tenía la teoría que tenía que apoyar a mi padre, que en el fondo es quien iba a estar con ella cuando yo me hiciera mayor. Supongo que es una idea como cualquier otra.

De todas formas, no se lo hicimos pasar muy bien, porque nosotros dos chocábamos mucho. Tengo el mal carácter de mi padre y su cabezonería, y el humor negro y sarcástico de mi madre. Un cóctel interesante. Además, he tenido que ser una luchadora nata siempre, peleando por las cosas que quería conseguir, desde pequeña.

No me quejo, doy gracias por haber salido como salí, por ser así de fuerte y no amilanarme a la primera (y por tener a Grunttt cuando me amilano).

A mis padres (a los dos) les doy las gracias también por haberme enseñado a amar los libros, por hacer que adorara la lectura, desde pequeña. Y por animarme a estudiar lo que yo quisiera, sin imponerme ellos una carrera.

Por darme libertades y pequeños derechos poco a poco, y ayudarme así a ser responsable de mis actos, por hacer de mí una persona consciente. Me enseñaron a razonar, a ser creativa, a no dejarme pisar por nadie.

No me bautizaron, no me hicieron pasar por la primera comunión, dejaron que el día de mañana yo eligiera si quería estar marcada por una religión. No me pusieron pendientes nada más nacer, me dejaron los lóbulos intactos para que si yo, el día de mañana lo quisiera, me perforara las orejas a mi gusto.

Hemos pasado muchas cosas buenas y muchas malas. Tengo que reconocer que soy una rencorosa de narices, y me cuesta perdonar y mucho más olvidar. Por eso muchas veces nos ha pasado lo que nos ha pasado. Pero cosas malas a parte, somos una familia.

Con el tiempo he visto que mi padre no era tan malo, simplemente tenía sus ideas. Ahora le respeto y me respeta.

Desde que me fui de casa puedo hablar con él de igual a igual. A veces prefiero hablar con él que con mi madre, porque me trata como a un adulto, porque me habla como un amigo, porque entiende que a veces cuando hablo, no busco consejo.

Llegamos a un pacto: él no me da consejos, emite sugerencias.

Sugerencias que yo soy libre de tomar o no, y las tome o no, él me respeta.

Sé que está orgulloso de mí. Es una persona que le cuesta mucho decir lo que siente. Es difícil oírle decir “te quiero”. Pero en el fondo sé que me quiere. Aunque los dos seamos unos neuróticos que nos pasamos el día discutiendo.

Los dos nos hemos dicho cosas muy feas, y bastante fuertes. Pero los dos nos hemos perdonado. Ahora, cuando él se enfada, no le hago caso. Supongo que él hace lo propio conmigo.

Con él aprendí que cuando estás enfadado sacas serpientes por la boca, cuyo veneno hace daño. Tardas mucho tiempo a veces, en resarcir ese daño. Por eso, ahora, intento callar y contenerme, y dejar pasar las olas tormentosas a través de mí, y cuando calme, hablar de nuevo.

A mi madre, darle las gracias por su paciencia en las situaciones difíciles que la hemos puesto y pedirle perdón por lo mal que se lo hemos hecho pasar. A mi padre, disculparme por las cosas que le haya dicho y le hayan hecho daño.

A los dos, decirles que les quiero un montón y estoy muy orgullosa de ellos por habernos sacado a los tres adelante, después de haberse venido a España con una mano atrás y otra delante, con los 1000 dólares en el bolsillo que consiguieron darnos un piso a los tres.

**** Mi hermano

Hace once años y medio, mi madre vino un día y nos dijo que estaba embarazada. Poco más y me da u infarto. No sabía cómo tomármelo… Primero contenta y después no sabía qué hacer.

El diecinueve de enero de mil novecientos noventa y cinco, a las 21:30 horas nació mi hermano.

Estaba tan orgullosa de él, de esa cosa pequeñita, rosadita y arrugada…

El pobre, a pesar de su corta edad, ha pasado de todo: por la incubadora de pequeño, primero al nacer y después por ictericia. Le operaron el píloro porque no comía bien y le hicieron la circuncisión (pobrecito, lo que lloraba).

A mi hermano, a mi modo extraño que no demuestro mucho, también le quiero.

Desearía haber sido mejor hermana de lo que he sido, y espero quizás mejorar en el futuro.

Cuando él era pequeño, yo fui su madre. En un principio le veía como una carga para mí. Siempre con él, siempre pendiente, sin poder hacer mis cosas. Le acostumbraba a ir sin chupete para que a la noche mis padres se lo dieran y así no oírle llorar.

Nació en un momento en el que yo lo único que quería era mi libertad, por lo que me comporté siempre de forma egoísta.

No he aprendido a quererlo como algunos de esos hermanos se quieren entre sí, a muerte. Estoy segura de que piensa que no le quiero la mitad de las veces.

Como mi padre, no es que no le quiera, es que no sé demostrarlo. Tengo los sentimientos confundidos. A veces he llegado a casa llorando y me he ido a buscarlo para abrazarlo. Y le he contado mis cosas, no sin sentirme ridícula por explicárselo a un niño de diez años.

Pienso, qué podrá decirme él, para hacerme sentir mejor… Y de su mente infantil surge un sabio “ya pasará”. A veces intento dialogar con él, como con un adulto. A veces me gustaría que el fuera más adulto para entenderme, o ser más niña yo para entenderle a él.

Vive en un mundo donde la preocupación máxima es que no jueguen con él en el patio, y yo en uno donde me deprimo si no llego a fin de mes.

Me gustaría tener más paciencia con él de la que tengo. Tener más tiempo que dedicarle, pero apenas tengo tiempo para mí. A veces pienso, ahora que me he puesto el Cartoon Network en casa, igual podría ir a buscarle algún día para merendar…

Pero tengo miedo de que ese “de vez en cuando” se transforme en una obligación, así que no lo hago. Quizás soy mala hermana. Es posible. Lo que sí tengo claro es que cuando se venga mi hermano a mi casa quiero que se venga él solo. Para poder hablar nosotros y conocernos mejor.

Lo que me pasa es que no sé qué preguntarle. Ni sé cómo entenderle.

No me dieron ningún Manual del Buen Hermano. Quizás un día pueda escribirlo yo.

Aun así, también a él le quiero mucho, aunque llegara de manera inesperada. Se está esforzando mucho en todo lo que hace, y me da la sensación que compite eternamente conmigo.

Tiene que soportar muchos días que le digan, aunque sea inconscientemente, que “tu hermana no haría esto”, “tu hermana haría tal”, “tu hermana sacaba muy buenas notas”, “tu hermana…” y eso debe ser duro de verdad.

Siempre comparado conmigo. Es como si viviera para no decepcionar a nadie y no su vida propia. Y sólo tiene once años. A veces se me olvida ese detalle: que no es más que un niño, y que aunque yo a su edad fuera un Peter Wiggins, él quizás es un Ender Wiggins y sólo tiene que crecer y darse cuenta que puede ser brillante.

También a ti te quiero mucho, tío… Es solo que a veces tu hermana es tonta y no sabe demostrarlo, ni comportarse delante de ti…

**** Los pilares de mi vida

Pues sí, éstos son los pilares de mi vida, mi familia (mis padres mi hermano y Grunttt), mis amigos (Ana, Montse y alguna persona más) y mis gatos (todos ellos, desde Fifo, Mimí y Popi, a Tigre, patriarca de nuestra comunidad gatuna del paralelo, que con Kyra tuvo a Livingstone, Pipo, Pandy y Nené y que a su vez, 21 años más tarde dieron origen muchas generaciones después a Aemon y Rei (Rhaego).

Escribo este post, para dejar constancia de cosas que a veces, dichas de palabra, no se me da bien decir: mamá, papá, bicho, os quiero mucho.

June 4, 2006

MMM Club

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

He decidido formar, y nombrarme presidenta, del MMM Club (Me Molo Mazo Club para los amigos).

 

Además me ha hecho gracia un comic que estaba leyendo hoy, al fin me he comprado el último número, con 3 meses de retraso por lo menos. Se llama Instituto Bijinzaka, de Mayumi Yokoyama y está publicado en España por Panini comics.

El pasaje decía tal que así:

**** Instituto Bijinzaka Vol. 3

1ª Reunión de Compuestas y sin novio.

- ¿Novio? Pues no lo tengo
- ¿Pasa algo?
- ¡Cinco puntos por los que mola estar compuesta y sin novio!

  1. Paso de maquillarme ¡No problem!
  2. Paso de depilarme ¡No problem!
  3. Camisetas grandes y pantalones chugos ¡No problem!
  4. Engordo un poco ¡No problem!
  5. Voy un poco guarrilla ¡No problem!
  • Amor + amistad
  • Sexo + masturbación
Un pasaje brutal. De acuerdo con todo él. Para que después hablen del Shojo manga xD

**** Instituto Bijinzaka Vol. 3 (Fin)

Poco a poco me voy dando cuenta que me gusta vivir sola y que estoy bien así.

Me gusta mi casa, me gustan mis gatos, y me gusta mi libertad.

Me gusta pensar que cada vez tengo menos “crisis de ansiedad” y ataques “pobre de mi”.

Me gusta llegar a casa, coger el teléfono y poder invitar a quien me de la gana a mi casa, para hacer lo que me da la gana sin dar explicaciones a nadie, sin mirar horarios, sin preocuparme si a alguien le molesta.

Puedo coger el teléfono y decir: “¿Haces algo para comer? Tengo pinchitos, puré y tortitas americanas con caramelo y manzana”, y que venga una amiga a pasar conmigo un domingo al mediodía.

Poder hablar hasta las tantas o decirle a una amiga que se quede conmigo a pasar la noche o el finde. Es fantástico.

Cada día me habitúo más a estar conmigo. Y no está mal, no es tan grave. Tengo tiempo de aprender las cosas que me gustan y las que no me gustan.

Soy más responsable ahora de lo que lo fui en casa de mis padres. Entiendo perfectamente que lo que yo no hago, no lo hará nadie por mi. Y eso es una lección que no tiene precio.

Hago mi vida a mi manera, con mis normas. No tengo porqué aguantar cosas que no quiero. Soy libre de decirle a alguien que se vaya de mi casa, sin pedir permiso a nadie.

Es más: ahora soy yo la que pone sus normas en la casa.

Veo los canales de la tele que me gustan, no pido permisos de ningún tipo. Puedo cantar y bailar. Puedo ir en pelotas sin temor a ofender a nadie. Puedo tener los gatos que me plazcan.

Estoy descubriendo que me gusta vivir así. Y que no quiero invasores en mi vida. Una cosa es compartir, y otra ser invadido.

Una cosa es liarse con un tio y que se quede contigo una noche, y otra que se venga con el petate bajo el brazo y se instale en tu casa el jodido fin de semana completo. Eso es potestad de los amigos, no del rollete del día.

Desde que estoy en mi casa no me he liado aun con nadie.

De hecho, hará cosa de tres años (dios mío, aun tengo deudas desde ese entonces :_ ) me compré la cama en la que aun duermo, solo que estaba en casa de mis padres. Una fantástica cama de 160 por 200 cms. Suerte que no se me dio por comprar la de dos por dos, que si no, no sé dónde narices la habría metido. En esos tres años sólo un chico se metió en esa cama, y después de esa noche, invadí yo su casa. Cosas de la vida, oiga.

Por una de esas ideas estúpidas (todos tenemos de esas) tenía pensado “desvirgar” mi cama con cierto madrileño. No hay plan que sobreviva al contacto con el enemigo, ya lo sé. Pero las cosas no pasaron como tenían que pasar. No problem.

Ese tío me gustó durante aproximadamente cuatro años de mi vida. Y pienso, si sobreviví a ese enamoramiento, sobreviviré a cualquier cosa. Y en eso estamos.

Ahora soy mucho más ordenada de lo que lo era cuando estaba en casa de mis padres. Cuando vivía con mi ex, también era muy responsable.

Me despertaba por la mañana, hacía el desayuno para los dos, planchaba la ropa de los dos, limpiaba la cocina y la recogía. Ahora hago lo mismo, pero con desayuno para uno y plancha para uno.

Es muy curioso el tema de los derechos adquiridos, y cómo malcriamos a los demás.

Un buen día decides que vas a hacer el desayuno y a planchar. Y cuando se vuelve una costumbre, algo que tu hacías por gusto, acaba convirtiéndose es un derecho adquirido de la otra persona. Como si fuera solo cosa tuya hacer el desayuno. No es un reproche, es una nota mental para el futuro.

Como muchas veces no tengo más remedio que conversar conmigo misma he llegado a la conclusión de que yo también quiero que me hagan el desayuno. Y que me cuiden, y que me mimen y que me traten bien. Intentaré recordarlo cuando llegue el momento.

Sinceramente, no tengo ni la más remota idea de qué quiero para mí ahora mismo.

Tengo muy claro que una relación seria ahora no me apetece aguantarla. Yo que sé, sí conocer a alguien, compartir mi tiempo, pero salir con mis amigos igualmente. Seguir haciendo mis cosas. No tengo ganas de dejar de hacer nada por nadie.

Pasear, ir al cine, compartir momentos… Vale.

Lo que ya no vale es que se me instale nadie en mi territorio.

A mi mejor amigo, qué gran y maravillosa persona, tengo que darle las gracias por haberme apoyado en estos últimos no sé… Seis años de mi vida. Desde el día que corté con el último Jose hasta el día de hoy que puedo escribir en mi habitación, en mi propia casa.

He descubierto un montón de cosas nuevas con él. Que es posible (y de hecho, necesario e imprescindible) tener pareja y seguir haciendo tu vida. Él, por ejemplo, está casado (o así le considero yo) y con todo, tiene días para mí para que nos vayamos de escapada o minivacaciones. Y a su mujer la parece bien. No la conozco en persona, pero debe ser una persona admirable.

Ojalá yo tuviera tanta confianza en mí misma como para carecer de celos y saber que por más que alguien se vaya por ahí, siempre vuelve contigo. Ahora mismo no me fío de nadie en ese sentido.

También le cogí el gusto a las playas nudistas así. Un día nos fuimos a la playa y cuando íbamos a tirarnos en la arena, le dije que cómo me molestaban las marcas en el cuerpo.

Ponerse un vestido con la espalda morena y las tiras marcadas de la ropa, es una infamia. Y me estaba poniendo la parte de abajo del bikini de manera que me incordiara lo mínimo posible.

Imagino que fue un espectáculo gracioso, porque me dijo “si tanto te molestan, podemos ir a la playa nudista de aquí al lado”. Y medité la idea unos segundos. Me pareció perfecto.

Y chino chano, allí nos fuimos. Desde entonces son mi tipo de playas favoritas.

De hecho se organizó cierto revuelo una vez que fuimos a Valencia. Fue muy divertido.

Teníamos una amiga que estudiaba primero ed Bellas Artes allí. Estaba muy traumatizada porque lo que ella quería pintar eran desnudos, y hasta segundo no iba a hacerlo. Así que le dijimos que nosotros posábamos para ella (mi segundo ex fue dibujante de comics, y alguna vez también le había hecho de modelo).

La cosa fue que unos amigos de Valencia también se animaron a venir a la playa. Imagino que no se creyeron que nos fuéramos a desnudar. Y cuando lo hicimos se quedaron a cuadros.

La enfermedad no está en la persona que se desnuda en la playa para tomar el sol. La enfermedad está en la mente del mirón.

Tengo dos brazos, dos piernas y dos pechos, como todo el mundo. A lo que se ve, también tengo cabeza, pero no debe ser como la de todo el mundo.

La escena era un poco patética. Mientras Laura nos pintaba, estaban ellos haciendo ver que miraban para otro lado, mientras hacían todo lo contrario. A pesar de todo, fue divertido.

Me consta que en Valencia aun pulula la leyenda urbana. Todavía hay quien me pregunta si fue verdad lo de la sesión de dibujo playera.

¿Y qué más da? No entiendo porqué la gente se avergüenza de su cuerpo.

Mi mejor amigo, que evidentemente me conoce tal como soy y no le doy miedo, hasta ha sido mi esteticiene personal.

Hemos dormido un montón de veces en la misma cama, sobretodo cuando nos hemos ido por ahí de fin de semana y nos hemos quedado en casa de alguien.

Debe ser una relación peculiar porque todo el mundo insiste en preguntar si es que alguna vez nos hemos liado. La respuesta es “no”.

Esto también se sale de los cánones comunes.

Parece imposible que puedas tener un amigo con quien compartir todo eso y que no te lo hayas trincado. Vale, sí, es difícil encontrar una persona así, pero no imposible, y a las pruebas me remito.

Aun hay gente que me pregunta “¿y con Grunttt qué tal?”

Pues no sé, bien, ¿y tú?

Es cierto que cuando sales con alguien, coges a ese alguien en pack.

El pack incluye sus neurosis, sus cosas buenas y las malas, sus gustos y aficiones, su cariño y sus manías, y aunque no lo quieras, sus mascotas, su familia y sus amigos.

Es un multipack “pague 1 y llévese n”. Indivisible. Y así quiero que siga.

Me niego a salir con nadie que no acepte eso (de momento, me niego a salir con nadie, punto).

Ojalá hubiera más personas como Grunttt. Lamentablemente, no es así y le tenemos todas en custodia compartida.

El tema de los amigos y el sexo…

Debo tener algún problema cuando hablo con la gente, no debo expresarme con la suficiente claridad.

Con los amigos no me acuesto, (bueno, últimamente –a mi pesar o no- no me acuesto con nadie, punto xD) ¿Para qué? ¿Me va a reportar algo bueno? ¿Voy a ganar algo que no pueda tener con alguien que sea un conocido? No.

¿Y voy a perder algo en el camino? ¿Tiene algún componente negativo? Si, voy a perder un amigo. Por eso es algo que no contemplo hoy en día.

Habiendo tanta gente en el mundo, ¿a qué liar la troca?

Yo soy como soy y ya está, no hay más. No tengo ganas de cambiar, me gusto así, (por lo general) me quiero mucho, y estoy aprendiendo cosas nuevas sobre mí.

A quien no le guste, insisto: que no me mire.

Pero ante todo, que no intente cambiarme. No va a ser posible.

No estoy loca: no tengo problemas mentales.

Tengo mi carácter y puede ser muy fuerte y marcado. Pero es mi carácter. Me gusta así. No tengo intenciones de hacer variación alguna.

Me gusta como visto: Me gusta ir de deportivas un día, de tacones el otro;, ponerme traje para trabajar.

Me gusta salir un día con falda cinturón a la calle y al siguiente ir vestida muy masculina. ¿Qué no tiene sentido y no sigue la moda? ¿Y a quien coño le importa la moda? A mí, desde luego, no.

¿Que estudio protocolo, trabajo donde trabajo y sé lo que sé y por eso se espera que sea de una determinada manera? Pues ese no es mi problema. Que no esperen nada de mí, que no den cosas por sentado. En mi tiempo privado soy libre de actuar como me viene en gana.

Me gusta poder disfrutar de una noche friki de tertulia, y una noche de wow, y una noche de vicio con los amigos, y salir a bailar con las amigas que he recuperado.

Me gusta quedarme en casa viendo la tele, el Cartón Network, el Disney Channel, el Buzz, el Nickolodeon, las pelis manga, las pelis de fantasía, el Diario de Bridget Jones.

Me gusta quedarme leyendo en mi cama mis comics y mis libros. Y bailar en casa hasta caer destrozada en la cama.

Me gusto así y no voy a renunciar a nada.

Se busca…

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

“Se busca persona para relación. No la quiero larga”

Esta fue la mejor frase de toda la mañana del presente sábado, después de cinco horas de hablar, que pronunció una amiga con quien estuve esta mañana. Le quedó inspirada, a la mujer.

Estoy tomando la (mal)sana costumbre de dormir una hora y cuarenta y cinco minutos la noche del viernes al sábado.

Cualquier día me sentiré identificada con la mítica frase “vive deprisa, muere joven, deja un bonito cadáver”.

Grunttt, que es médico, está acostumbradísimo a dormir esta infamia de horas semanales. Sinceramente, no sé cómo aguanta, porque yo no lo llevo nada bien.

Lo que va de fin de semana, (viernes tarde y sábado) ha estado bastante completo, con ciertas variaciones ligeras en los planes de acción.

El viernes fue visita a Gigamesh (con adquisición de un libro de Lloyd Alexander, Taran Wanderer por 2 euros), cena en Burguer King y noche de cine con X Men III (vista por segunda vez, pero bueno tengo la excusa de que me faltaban los dos segundos finales de peli post créditos del final).

La verdad es que no es la película del año, tiene algunas cagadas de adaptación comic-film, pero buen, nada que sea insoportable. Fueron los 6′60 euros mejor gastados, porque de resultas de ir al cine, pude asistir a una tertulia muy entretenida en casa de una chica que no había visto en mi vida antes.

Ocho personas, de las cuales solo conocía a una, con quienes pasé 11 horas muy entretenidas. La tertulia de las doce de la noche a las seis de la mañana me encantó, y espero que se repita pronto (dícese de "mucho antes de agosto").

Estuvimos hablando de temas frikis varios (entre otras cosas me motivó ir a ver de nuevo la película para comentar la jugada con alguien que también leyera comics como yo, es muy frustrante ver una película de ese género sin poder hablar después con nadie :/) Después hablamos de Canción de hielo y fuego (que si traducciones, que si cambios de nombre, que si portadas, spoilers, conjeturas para el futuro y más), música y cómo montar un pasaje del terror.

Una vez más, me di cuenta que jamás de los jamases tengo que intentar ponerle edad a nadie (conste Jon que te echaba cerca de 3x años xD).

Cuando salimos del cine, y antes de la tertulia, pasamos por un Opencor a por provisiones (cocacola, patatas y chocapics para mí y alcohol, pepsi (¡eks!¡caca!¡caca!), bollicaos, donuts y tal para los demás). Pasó que por ser más tarde de las once de la noche no pudieron adquirir la bebida etílica, así que fue un agradable “cóctel” nocturno.

Conste que me supo muy mal interrumpir para avisar que mi conciencia me imponía el toque de queda, pero a las cinco y media de la mañana estaba rota después del día de trabajo y ya no daba más, a pesar de que estábamos manteniendo una conversación de lo más interesante sobre el efecto del miedo en las personas y cómo provocarlo.

Llegué a mi casa a las seis y media de la mañana, miré un rato el msn antes de apagar el PC y puse el canal Buzz de Imagenio para ver unos dibujitos. Total, que me dieron las siete más o menos.

En esas recordé que había quedado con Ana en que la acompañaba el sábado por la morning a su casa a recoger sus cosas.

Le pedí que me llamara 25 minutos antes de que fuera a pasar por mi zona, para al menos vestirme un poco antes de bajar a la calle. Durante unos momentos pensé “manda un sms y duerme”, pero no eran circunstancias en las que se pudiera utilizar ese recurso.

Ana me llamó a las nueve menos cuarto, con lo que dormí los ya mencionados 105 minutos. Un día de estos me moriré (es inevitable) pero creo que será antes de lo que toca.

No sé qué coño le pasa al mundo últimamente, pero esto de las rupturas es una plaga.

Ana y su novio (el muy capullo asqueroso, suerte tiene que no sepa donde vive que si no le cortaba los cojones para que nunca tenga la posibilidad de transmitir su deficiente código genético a una nueva generación) habían cortado. Qué suerte tienen algunos de que la Ley vele por la paz social.

Era más bien un momento de estar ahí, al lado, apoyado ni que sea silenciosamente.

Durante el camino de ida a su casa estuve contando mi vida de forma bastante cómica, para distraerla.

Creo que lo conseguí, aunque en el proceso conseguí también que la madre de Ana me mire de una forma diferente a partir de ahora xD

A saber qué piensa ahora la señora de mí ¬_¬’.

Después la siguiente fase era permanecer en silencio y esperar a que ella contara lo que quisiera contar, y entonces era el momento de hacer uso del buen juicio y dar tu opinión (con mucho tacto), consolar y dar ánimos.

Pero cómo me jode, en serio cómo me jode.

No tengo ni guarra de qué habría hecho yo de ser ella. Puedo decir que probablemente no habría salido muy indemne el individuo.

Una de las cosas que tocan la moral de verdad cuando cortas: que te mientan en las cosas obvias.

A mí lo que me molesta infinitamente no es que me mientan, no. Es que me estén llamando idiota de forma encubierta.

A ver si los tipejos como ese lerdo se cree que somos todos tan simples y tan tontitos. El espécimen ese de "macho" era de los que se piensan que son la cosa más inteligente del mundo y que su novia se chupa el dedo.

Pase que me pongan los cuernos (después ya le cortare las pelotas al tio con pincitas o de la forma más expeditiva que se me ocurra en el momento), pero que semejante tarugo insinúe que mi inteligencia es menor que la suya (mucho mérito tiene eso)…

Cómo me repatea.

Y después, que encima vengan haciéndose los mártires…

El muy hijo de su madre (con todos mis respetos por esa señora) dejó una nota en la nevera del palo “te quiero mucho, nunca te olvidaré, estoy ahí para lo que quieras”.

No lo llamo cerdo de mierda, porque los cerdos valen más que él.

Hay que joderse, encima va el tio del palo “víctima”, incluso diciendo que se podía confiar en él. Será falso el tío mierdas.

Me quedé con las ganas de escribirle una condenada nota en su almohada, en respuesta a la simpática nota que colgó en la nevera de mi amiga.

Encima, cobarde.

Las disculpas no se piden en un post-it: se dicen a la cara.

Otra de las cosas que te molestan cuando cortas es la inversión que se va al carajo.

Quieras que no, cuando estás con alguien (como ése alguien en particular), le ayudas en lo que puedes y más.

Mi amiga estuvo siempre ahí apoyándolo para que sacara adelante su carrera (doy fe, porque en muchas conversaciones telefónicas estaba yo delante). A cambio, ¿qué recibió ella? Respuestas del estilo: "Tú tienes una carrera universitaria y yo no (que la he dejado aparcada por falta de ganas de estudiar)". Llegó a recriminarle que ella había aprobado asignaturas, y con nota. La pera, vamos.

Mira que tiene la gente la vista corta…

Vamos a ver, para los que son cortitos y no lo pillan, hago la siguiente anotación (aritmética básica):

Pareja = Persona A + Persona B

Imagino que el animalito este, que era de letras, no tenía muy presente que en este tipo de ocasiones, sucede que si incrementa A, incrementa la Pareja.

Por si a alguien le queda alguna duda, ocurre lo mismo para la Persona B.

El chaval, en vez de verlo así, la veía como poco menos que el enemigo, la competencia, porque estaba buscándose un lugar en la vida.

Ni que alguien le hubiera puesto a él la trabanqueta para que no avanzara (total, para qué si ya se cae él solo).

Además está el hecho de que de resultas de esa inversión en pulir tu “diamante en bruto” una vez lo has transformado en algo parecido a un diamante, viene alguien y te lo roba, con el trabajo ya hecho… Y ahí te quedas tú con el marrón de tener que descubrir una veta nueva de diamantes, con todos los problemas que ello implica (y dificultades), teniendo en cuenta que estás moralmente destrozado porque te han robado tu posesión más preciada, y tienes que empezar a buscar entre todos los trozos cual puede ser de provecho, cual merece la pena ser tallado.

Lo mires por donde lo mires, una putada.

No obstante, un día sucederá que encontrarás un trozo nuevo para tallar.

Después de hablar un buen rato, intenté animarla a ver si salíamos por ahí a comer, y decidimos irnos a un Pizza Hut de Hospitalet. En el camino continuamos hablando, y empezamos a tocar el tema de “dónde está el fallo”.

El fallo, concluimos, es empezar una relación con un desconocido, pensando que es la persona de tu vida.

El fallo es, creer que vives en Hollywood y montarte tu película.

El fallo es, pensar en que hay un futuro con esa persona, y después caer en el desengaño (cada vez se refuerza más mi teoría de las relaciones renovables quinquenalmente).

Al final, después de visto lo visto, saqué unas cuantas conclusiones, y entre ellas la de vivir el momento, disfrutar de la persona con la que estés (independientemente de que sea o no el padre de tus hijos, vamos a conformarnos en que al menos sea hábil para proporcionar unos cuantos "intentos de"), y ya verás andando el tiempo a dónde te lleva el camino.

Pero eso de empezar una relación y el segundo día, ver el vestido blanco por ahí… Es el error del siglo.

Después de este sábado, retomo mi campaña “El no ya lo tienes” con más ahínco.

Total, sólo se vive una vez y no está el patio como para perder el tiempo con tonterías. Como me dijo Kary una vez: "a vivir la vida que dos tres días, pero sólo dos noches".

Mira tú por donde, acabaré pensando como Heinkel con su “Carpe Diem”.

Dios qué tarde es… Me voy a dormir que ya toca. Mañana reviso posibles fallos ortográficos y gramaticales del post (o no).

Buenas noches.

P.D.: Hoy hay que hacerme algo menos de caso del normal, estoy acabadísima por lo poco que he dormido.

June 2, 2006

Cuando la realidad supera la ficción

Pergamino publicado en: El Mundo según Ysondra

Cuando empecé a trabajar en serio, estaba en una promotora inmobiliaria que con el tiempo empezó a sonar de forma contundente en todas partes. Por aquel entonces estábamos en la Plaza Francesc Maciá.

Francesc Maciá es una zona con mucho movimiento bancario, hay sucursales de mil entidades financieras. No es de extrañar, pues, que me encontrara una oficina de mi banco cerca.

Un buen día decidí sacar dinero en la oficina para el desayuno, porque no funcionaba el cajero. Para mi sorpresa, una compañera de la universidad atendió mi petición.

Me quedé muy parada.

Con el tiempo nos movimos de sede y acabamos en la diagonal.

Mi vida, como ya he comentado, fue por otros derroteros, y acabé buscando un nuevo puesto de trabajo en una compañía que no fuera la mía porque ya no daba más, y así fue como acabé en Madrid.

Hoy, tres años y medio largos más tarde, bajé al banco porque se me había caducado la VISA y no tenía un duro encima para desayunar.

Lo de la VISA tiene mérito. La semana pasada pedí que mandaran mis tarjetas a Madrid. Entonces me dijo mi jefe que esta semana trabajaba en Barcelona. Vuelve a llamar a la oficina y pide que las manden de Madrid a Barcelona nuevamente (las tarjetas de crédito también tienen derecho a usar el puente aéreo).

Encontré una sucursal del banco cerca de mi trabajo, y esta mañana fui a por ellas a la hora del desayuno.

Entro, me pongo en la cola, con “Snow Crash” bajo el brazo, y estoy en cuarto lugar tras una señora. Aburrida, miro a todos lados inspeccionando la oficina que no conocía. Y veo una chica, con una camisa roja…

Resulta que la chica era la misma compañera que estaba antes en Francesc Maciá., que han ascendido y ahora está allí trabajando, y encima, desde hace un mes.

Casualidades de la vida.

Ha sido una mañana tranquila en el trabajo, no tengo mucha queja, pero necesito más ritmito porque no me gusta la inactividad.

De resultas de ello, he podido ir revisando mi mail con asiduidad, así como los comments del blog… Y me encontré uno interesante, que lo atribuí a las coñas típicas que me hace siempre un amigo, cuando postea por aquí preguntando por cualquier tontería que he escrito.

En esas que reviso el mail una vez más y me encuentro lo siguiente…

**** MAIL

FULANITO a usuario Más opciones 11:21 (3 horas antes)

Hola Ysondra! ¿sabes q tengo curiosidad por saber quien eres? ¿me sacas de mi duda? Muchas gracias. (pensando que era un vacile)

Ysondra Targaryen a FULANITO Más opciones 11:57 (2 horas antes)

Anda Christian xD (vacilando a Christian para que me deje tranquila)

Deja de hacer el gambas xD

Ysondra Targaryen a FULANITO Más opciones 11:58 (2 horas antes)

Si eres FULANITO, en qué instituto estudiaste, cómo nos conocimos, en qué XXXXX trabaja tu hermano y que deporte practicaste con asiduidad.

Y con esto, se acabó la charla imagino =) (intentando cerrar la cuestión con un jaque mate, y que no me incordie en el blog)

Ysondra Targaryen a FULANITO Más opciones 12:04 (2 horas antes)

Al cómo nos conocimos no podrás responder, se me había olvidado. Bueno me conformo con que respondas: (incrementando la dificultad de las preguntas, porque San Google es muy inteligente, es casi como Dios: tiene todas las respuestas)

- En qué xxxxxxx trabajaba tu hermano.
- Dónde le dijiste a un amigo tuyo a grito pelado que no te hiciera la puñeta
- Con quien viste Parque Jurásico 1
- El deporte favorito es una pregunta de fácil respuesta porque existe Google.
- Donde vivias cuando ibas al instituto. No hace falta que digas numero de calle ni piso que yo si lo se, solo nombre de la calle
- A qué instituto íbamos

FULANITO a usuario Más opciones 12:57 (1 hora antes)

CREO Q PUEDO RESPONDE A CASI TODAS LAS PREGUNTAS:
-MI HERMANO TRABAJA EN XXXXXXXX-
NO RECUERDO CON QUIEN VI PARQUE JURASICO (Conmigo, lerdo xD Eso me ha dolido leerlo :_/)
-LO DE LA PUÑETA FUE EN UN SUPERMERCADO EN XXXXXXX
-SOY 4 DAN DE XXXX, YEVO XX AÑOS HACIENDOLO
- LA CALLE XXXXXX
-IBAMOS AL IB XXXXXXX

AHORA Q CREO Q VES Q NO SOY CRISTIAN, … ¿ME PUEDES DECIR POR FAVOR QUIEN ERES? MUCHAS GRACIAS!

JARL!!!!!!!!! O_O!!!!!!!!!!!!!!!! Y va y resulta que era verdad… Ahora es cuando se me caen las vergüenzas al suelo O_O’

Me quedé… Que se me paró el corazón, vamos… Eso que pasan las bolitas de hierba por el desierto mientras silba el viento en la película western…

Lo primero que me pasó por la cabeza fue: Qué fuerte, no me lo puedo creer, qué fuerte.

Mente en blanco, cara de espanto-incredulidad (debía ser un poema vista desde fuera).

Ysondra Targaryen a FULANITO Más opciones 12:59 (1 hora antes)

FULANITO?????? (No me lo puedo creer)

Dios… (Sigo sin creermelo)

Soy Menganita (Impresionante)

Ysondra Targaryen a FULANITO Más opciones 12:59 (1 hora antes)

Qué haces tu en mi blog? xD (Cómo narices llegó hasta aquí? Si aun habrá gente que me lee y todo y no son mis amigos y será verdad)

Madre mia… Que fuerte… (Si no lo vivo no lo creo)

Ysondra Targaryen a FULANITO Más opciones 13:04 (1 hora antes)

Empece el blog en plena catarsis sobre mi ruptura conyugal… Y estaba acordándome de las cosas que pasaron tiempo atrás. Me estaba acordando del día que fuimos a ver Parque Jurásico y estabas ahí con lo de Lori. Recuerdo que no fue la respuesta que yo esperaba, y fue la primera vez que me pasaba eso =)

Como te va todo? Sigues en la XXX? Yo acabé la carrera en la UPF y me fui a trabajar a una promotora inmobiliaria, y ahora estoy en XXXXX.

Me he quedado a cuadros… (No cal que lo jure)

FULANITO a usuario Más opciones 13:04 (1 hora antes)

ESO PENSABA Q ERAS MENGANITA, PERO LO Q NO ENTENDIA ES Q ME ODIARAS. PUES LO DEL BLOG HA LLEGADO AL MAIL DE UNA AMIGA Q ME LO HA REENVIADO. PERO NO ENTIENDO COMO LLEGO A SU MAIL. (O_O)

**** MAIL END

Pues yo tampoco lo entiendo xD

Me han salido canas, en serio, canas del susto y la impresión.

Sé que hay gente que se lo va leyendo estilo boca a boca porque se entretienen, pero nada más. La mayoría de gente no comenta los posts.

Por una de esas casualidades de la vida, me he ido encontrando cada tanto a un chico con el que estudié en el instituto. Coincidimos en la Universidad, después alguna vez hablando por teléfono sin querer, por trabajo, en el patio de la UPF en mis exámenes de fin de carrera, y ahora aquí, des esta manera…

Impresionante… Bueno, me alegro de volver a "verle" y saber que va todo bien… (A pesar de lo de la yanki de hace no sé… 10 años? xD)

La realidad supera a la ficción.

Creed en las meigas… Haberlas…